Animales callejeros al coso, no a las calles

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Las habilidades de supervivencia de miles de animales son puestas a prueba todos los días gracias a la irresponsabilidad de personas apáticas ante el sufrimiento animal que toman la decisión de abandonarlos, una situación que se ha convertido en un problema de salud publica ¿Qué acciones está tomando la administración para contrarrestar sus efectos?

Los colombianos a diario somos testigos, de una u otra manera, de los miles de animales que han corrido con la mala fortuna de ser adquiridos como regalos de navidad por dueños irresponsables que proceden a mantenerlos encadenados en un espacio confinado, sin agua ni comida y rodeados por sus propias heces cuando dejan de ser cachorros (esto en el mejor de los casos), en el peor, estos son abandonados a su suerte en las calles, movidos por su instinto son obligados a valerse por sí mismos y sobrevivir de cualquier forma posible. 

Según el censo realizado por Zoonosis, en la actualidad la capital del Huila tiene alrededor de 42.000 animales que rondan sus calles día y noche, se han convertido en un problema de salud pública al ser portadores de enfermedades como la rabia, la enfermedad de lyme o la leishmaniasis, enfermedades zoonóticas, es decir contagiosas y mortales para las personas. A pesar de la existencia de grupos independientes como la Asociación y Unidad Defensora de Animales y Medio Ambiente – Asoanimales que toman acciones para contrarrestar este problema con jornadas de vacunación, desparacitación y esterilización, la falta de apoyo por parte del Estado pone en peligro la continuidad de dichas acciones por las dificultades con las que se encuentran para financiarse, en su página de facebook se puede ver como constantemente hacen publicaciones solicitando donaciones para mantener a los animales en su cuidado, el más reciente es un vídeo publicado el mes pasado que se puede ver a continuación. 

A pesar de la existencia de leyes que velan por la protección y bienestar de animales como las que encontramos en el código de policía y la ley 1774 de 2016, los funcionarios de la Secretaria de Medio Ambiente y Salud Ambiental, al igual que veterinarios y ciudadanos concuerdan con que estas leyes y derechos son constantemente vulnerados, en parte porque las personas no realizan denuncias ya sea por apatía ante la vida animal, por miedo a ser el siguiente objetivo de quienes maltratan animales o falta de conocimiento de cómo realizar la denuncia, también el hecho que muchas veces los policías simplemente no le dan la suficiente importancia a las pocas denuncias que llegan.

Anteriormente, la ciudad de Neiva contaba con un servicio de perrera, el cual, por medio de patrullas y llamadas sobre animales vagabundos, recorría la ciudad en busca de estos, procedían a llevarlos al establecimiento en el cual los animales permanecerían por un periodo de tiempo determinado, dado el caso en que nadie los reclamara, estos serían sacrificados. Si bien el propósito de la perrera era controlar la población animal callejera, sus prácticas fueron consideradas muy inhumanas por grupos animalistas, la presión que estos grupos ejercieron contribuyó a la eliminación de este ente. Sin embargo la ciudadanía y los animalistas al igual que la ley 769 del 2002 exigen la construcción de un coso municipal (entendido como una edificación dotada con los requisitos necesarios para el alojamiento adecuado de los animales que en él se mantengan), un proyecto que se ha contemplado durante años, pero jamás se ha puesto en marcha.

Animales callejeros en Neiva

Crías de gatos abandonados en la Universidad Surcolombiana, en el grupo de la USCO constantemente se realizan publicaciones sobre animales abandonados que buscan un hogar Fuente: Grupo de Facebook Universidad Surcolombiana (USCO)

Por lo que se puede apreciar, no se tiene clara qué parte de la administración tiene la responsabilidad con respecto a este tema, al consultar con los funcionarios de la Secretaria de Medio Ambiente afirmaron que aunque han realizado campañas de concientización y ocasionalmente de esterilización (a las que rara vez se les hace seguimiento para saber si realmente fueron efectivas o no), consideran que la construcción de un coso no es adecuada pues “Sería alcahuetear a la gente y su irresponsabilidad” y el deber recae en Salud Ambiental mientras ellos aseguraron que el tema está más relacionado con el trabajo de Zoonosis y Asoanimales.

Los veterinarios simplemente están cansados de la falta de acción de la administración “Vienen los policías en esos carros que dice no sé qué “ambiental”, se bajan los policías bien vestiditos y toda esa vaina, pero usted vaya y llame a una policía de esas para que se lleven a un perro o eso y no lo recogen. No sirven pa’ nada” opina uno de los veterinarios de la ciudad.

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