Compostaje, devolviendo los nutrientes al suelo

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Un breve recorrido por la fascinante transformación a la que se pueden someter los bultos de residuos orgánicos, los cuales con la ayuda de microorganismos y el cuidado adecuado se convierten en fertilizantes naturales que vitalizan el suelo.

El compostaje es un proceso aerobio (los microorganismos hacen uso del oxígeno y el carbono como fuente de energía) que transforma los desechos y residuos orgánicos provenientes principalmente de actividades agrícolas en fertilizante natural que provee a las plantas de nutrientes sin deteriorar la calidad del suelo o el cultivo, como suelen hacer los fertilizantes químicos.

El oficial de campo agrícola, del centro de formación agroindustrial La Angostura, Jairo Rodríguez, explica que el propósito de esta práctica es suplir las necesidades alimenticias de los cultivos por medio de prácticas más limpias, que ayuden a conservar el suelo y minimicen la producción de residuos generados al reutilizarlos, contribuyendo así a la conservación del medio ambiente; una práctica que cobra especial importancia al tomar en cuenta la crisis ambiental que se vive en el siglo actual.

Para hacer composta se utilizan desechos orgánicos de fácil descomposición (en tamaños pequeños), hay una gran variedad de materia que puede ser utilizada en el proceso como las sobras de comida, la hojarasca y los estiércoles de diferentes animales como, de cerdos (porquinaza), ganado (bovinaza), ovejas (ovinaza), etc. Sus características y desempeño radican en el estado inicial de los materiales, la gallinaza por ejemplo tiene un alto contenido de nitrógeno y le otorga una gran capacidad de retención de humedad a la composta.

Estos materiales son organizados por capas a las cuales se les adicionan nutrientes y microrganismos eficientes (hongos y bacterias benéficos que aceleran el proceso, también conocidos como inóculo) previamente cultivados para enriquecer la composta. La pila es cubierta y la temperatura en el centro de esta se eleva a 26º C – 40º C en el primer día y continua aumentando, de esta forma el inóculo se activa y la temperatura elimina los patógenos presentes, sin embargo, si esta temperatura no es controlada la composta se echará a perder, motivo por el cual la pila debe ser aireada mínimo una vez por día hasta que esté lista.

La duración del proceso se ve influenciada por las condiciones climáticas de la zona en la que se realice, en la zona caliente del Huila suele tomar de 12 a 15 días mientras que en las frías puede tardar hasta un mes. Además de la pila, otras técnicas de trabajar el compostaje son: a cielo abierto, en camas altas o en tambor rotatorio.

La colosal influencia rural que se siente y hace presente en el departamento del Huila, el cual cuenta con un gran porcentaje de población campesina ha hecho que esta práctica no pase desapercibida, pues los costos que generan producir un cultivo con materiales químicos son mucho más elevados. Gracias a las capacitaciones realizadas por entidades como el SENA, los campesinos son quienes principalmente han tomado la decisión de implementar esta alternativa de menor costo, a pesar de esto en la actualidad sólo es efectuada a nivel doméstico y son muy pocos los que le apuestan a llevarlo a nivel industrial.

El auxiliar de investigación del Centro Surcolombiano de Investigación en Café (Cesurcafé) de la facultad de ingeniería de la Universidad Surcolombiana, Andrés Collazos opina sobre la acogida que ha tenido el compostaje en el departamento “Debería ser una práctica apropiada por todos los productores del sector agrícola y pecuario […] En el departamento se hace en el nivel de las industrias cafeteras, trabajan el compostaje en pila, pero de una manera tal vez no muy rigurosa.”

Proyecto de fermentación de café realizado por Cesurcafe
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