El legado de Dilan: La lucha dentro del paro nacional en Colombia

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Existe un gran debate en torno al asesinato de Dilan Cruz, impacto social y político, el desmonte del ESMAD como potencial figura de represión por parte del estado y cuál es el impacto de este trágico hecho dentro de la lucha nacional.

Dilan Mauricio Cruz Medina de 18 años de edad, fue un joven que resultó herido por un miembro del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD), el pasado 23 de noviembre del año 2019, en la ciudad de Bogotá durante una manifestación pacífica. Dilan había culminado con éxito sus estudios en el Colegio Ricaurte, institución pública a la que pudo ingresar gracias al esfuerzo y apoyo de su madre, abuelo y dos hermanas con las que vivía, ya había presentado sus respectivas pruebas de estado, estando próximo a graduarse.

Dilan, habría muerto por el impacto de una bala tipo “bean bag” disparada desde un arma de fuego tipo escopeta, calibre 12, este disparo le habría causado un trauma craneoencefálico que posteriormente ocasionó su muerte. Esta serie de sucesos fue calificada como una muerte violenta y un homicidio, según un comunicado de medicina legal.

Dilan, paro nacional
Publicación tomada del portal web de BBC News.

Sucesos como este generan indignación y motivación a seguir en pie de lucha en las calles exigiendo las garantías necesarias, eso es lo que afirma Marcela Giraldo, una de las líderes del movimiento estudiantil en la universidad Surcolombiana, argumentando que casos como el de Dilan justifican con toda la razón uno de los puntos que exige el movimiento estudiantil, el cual es el desmonte del ESMAD, organismo creado hace unos 20 años, el cual ha representado el uso desmedido de la fuerza pública, con armas y medios que más que controlar a las personas que puedan ocasionar disturbios, matan gente. Marcela dice que Dilan es un motivante para salir a las calles a exigir que el gobierno reconozca y tome medidas respecto a los diferentes pactos a los cuales se han llegado en movimientos anteriores, pero que solo se han quedado en el papel, “a movilizarnos desde la alegre rebeldía”.

El Digital, se contactó con el sociólogo Cristian Dussán sobre el impacto que podría haber tenido el asesinato de Dilan dentro de la protesta y el movimiento que se está dando actualmente a nivel nacional, Cristian respondió lo siguiente:

Aunque Dilan es un actor dentro del movimiento que puede potenciar la empatía y el sentido de pertenencia de la población con las manifestaciones, se hace necesario tener en cuenta a diversos puentes que existen dentro de las distintas facciones dentro del paro nacional, personas que aunque no se conocen exactamente, se apoyan por medio de redes y lo mediático para forjar vínculos de unión y fuerza, se trata de una cohesión de acciones que pueden ser reforzadas por sucesos extraordinarios, como el asesinato del joven Dilan por parte del ESMAD, afirmación que es constatada por medicina legal.

Entorno a todo esto existen aristas algo complejas dentro de lo psicosocial, pues se habla de un escenario donde se perdió una vida humana, y existen dos partes, la primera es Dilan, un joven que estaba por culminar su bachillerato que tenía a su madre recluida en una cárcel según un artículo del portal comunicativo web Pulzo, y que vivía con su hermana mayor quien trataba de sobrevivir dentro de una sociedad que no brinda una verdadera facilidad de acceso a elementos esenciales como un servicio de salud o educación óptimos; del otro lado está el miembro del ESMAD que accionó el arma que generó el impacto de muerte a Dilan, esto representa una tragedia tanto para el miembro de la fuerza pública como para la familia del mismo, generando un impacto en cadena.

La politóloga Carolina Montaño Lopera, dice que para grupos que reivindican causas como lo son los movimientos estudiantiles o los miembros del comité de paro es inaceptable la situación del asesinato de Dilan, este fenómeno causa que se justifique aún más esa lucha por el desmonte del ESMAD y generar una policía y una autoridad menos represiva, así mismo generando debate entorno a la discusión de qué tanto nivel de represión tiene la fuerza pública en Colombia.

Dilan, paro nacional
Publicación tomada del portal web de EL TIEMPO.

Carolina también habla de que es muy complicado pensar en que el gobierno nacional desmonte el ESMAD, y de igual manera es complejo el hecho de que en verdad se tomen exigencias del comité de paro que tengan que ver con que a este cuerpo del estado se le haga una disminución de poder por decirlo de cierta manera, pues este es un gobierno que ha marcado una tendencia relacionada al ejercicio de la autoridad como parte importante del actuar del Estado, sin decir con ello que defienden o provocan accionares autoritarios. La policía a través de los distintos grupos o divisiones que posee, busca mantener el orden público, aun así, el ESMAD cometió un gran error que sin duda contribuirá en gran medida a construir un imaginario colectivo que se enfoca en el accionar de la policía. Sin embargo, esta no es la primera ocasión en la historia del ESMAD en la cual sucede algo como el caso de Dilan, entonces para nadie es un secreto que aquel imaginario colectivo puede poseer más de una justificación. Situaciones como estas aumentan la exigencia del desmonte del escuadrón móvil antidisturbios (ESMAD), no obstante, más que un desmonte, podríamos hablar de que esta división de la policía conciba cambios en su reglamento respecto al actuar y las conductas de los miembros del mismo.

Dilan se ha convertido en aquella figura que representa a un pueblo que se siente oprimido, que ve necesaria una catarsis y obtener cambios que favorezcan las garantías sociales, políticas, económicas y ecológicas, y a pesar de que Dilan no murió, sino que lo mataron, se habla de que no ha sido una voz opacada o apagada, sino una que se ha multiplicado por miles a lo largo y ancho del territorio colombiano.

El vídeo a continuación, se recopila la opinión de los estudiantes, quienes son parte de los actores principales del actual paro nacional, una posición en torno al asesinato de Dilan Cruz:

Se debe tener claro que es arbitrario tratar de justificar la muerte de Dilan y el contexto en el que se dio, teniendo en cuenta que estamos en un país democrático en el cual se defiende el derecho a la protesta, y podría ser esa una de las tesis principales por las cuales este joven de 18 años se ha convertido en un motor dentro del actual movimiento nacional, pues el estado se enfrenta a un pueblo dolido, indignado y sofocado por la necesidad de salir a gritar y reclamar lo que por derecho les pertenece y merecen, como ciudadanos colombianos.

 

*Foto principal tomada de Agencia de Periodismo Investigativo*

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