Una mirada hacia una comunicadora indígena

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Esta historia, inicia con una tragedia. La avalancha del Río Páez en el año 2008 tras la erupción del volcán Nevado del Huila, la cual ocasionó varios desplazamientos, varias viviendas afectadas y alrededor de 12 personas muertas. Sin embargo, gracias a la resistencia del municipio de Belalcázar y el trabajo comunitario, con el paso del tiempo se fueron afrontando estos retos en el territorio. Luz Neida Campo, protagonista de este relato, tenía tan solo 13 años cuando a raíz de este suceso llegó al departamento del Huila junto con su familia. 

Luz, originaria de una vereda ubicada en el municipio de Belalcázar, llamada Tierra Adentro, y perteneciente a una comunidad indígena llamada Pueblo Nasa, en el año 2013 decide formar parte del estudiantado de la Universidad Surcolombiana, en la ciudad de Neiva. Pero esta decisión no hubiera sido tomada por ella sin el apoyo y la influencia que generó su padre en su seno familiar, debido a que al ser líder en la comunidad y al estar siempre en relación con las instituciones, logró que sus hijos llegaran a la educación superior.  Aunque a decir verdad, Luz nunca pensó llegar a Neiva, ya que su padre quería enviarla a Popayán, pero en ese entonces las condiciones no se dieron.

Ademas de esto, un episodio que logro influir en su proceso universitario, fue el realizar un diplomado en Comunicación Indígena. En ese entonces la guerra estaba presente en territorios como Jambaló, Santander de Quilichao, y Toribio, por lo tanto el contexto resultaba peligroso. A la hora de estar hablando con Luz acerca del horror del conflicto, su voz se mostraba un tanto entristecida, debido a que ella tuvo que estar rodeada de la presencia de asesinatos, y enfrentamientos los cuales sucedían a diario. A raíz de este acontecimiento, se generó en ella una postura de acercamiento a la realidad, una postura critica que de alguna manera incidió el formase como comunicadora indígena.

Luz Neida Campo

 

La Universidad Surcolombiana, en su P.E.U (Proyecto Educativo Universitario) a través de sus principios, destaca la inclusión en los diferentes procesos formativos sin discriminación étnica alguna, buscando el respeto y la pluralidad en la institución. Sin embargo, en algunas ocasiones estos reconocimientos de igualdad, terminan siendo un poco limitados, puesto que al pertenecer a una comunidad indígena, solo se asigna un cupo por programa, por modalidad especial. Esto permite entender que la educación intercultural, no se ha consolidado del todo en la educación superior, por lo tanto termina siendo una falencia en el procesos formativo, ademas del cierto desconocimiento por la comunidad indígena antes sus saberes y los desafíos que deben enfrentar en relación a su diferencia cultural.

En el momento en que Luz Neida realizó el proceso de inscripción, ya existía esta modalidad. Ingresó inmediatamente, debido a que no había otra persona indígena interesada en el programa de Comunicación Social y Periodismo. Así que el año 2013, fue el inicio para este nuevo trayecto. 

‘’No pensaba venir sola a la ciudad  a hacer otra vida, entonces me traje a mi hermana, convencí a mis padres de venirme con ella, que ella estudiara, así que nos apoyaron y las dos pasamos’’, dijo Luz Neida con una mirada que denota alegría, resaltando el acompañamiento que ha tenido gracias a su hermana, puesto que ha sido equitativo, se han ayudado entre las dos, equilibrando sus necesidades morales y económicas, a través de la hermandad, diálogos, consejos y sobretodo abrazos de verdaderas hermanas. 

Por otro lado, el llegar a la educación superior, trajo consigo el enfrentar algunos cambios, como es el caso de su lenguaje. La comprensión lectora se ha tornado un tanto complicada. El español, como lo manifiesta Luz Neida, en algunos casos no cobija algunas palabras desde el sentir de la lengua materna (Nasa yuwe) . Así mismo señala que ahora el contexto de las comunidades indígenas está en una amenaza fuerte frente a la pérdida de la lengua, debido a que el español ha priorizado mucho en las comunidades indígenas, y en diversas ocasiones, algunos indígenas que salen de su territorio por mucho tiempo, llegan a la comunidad con poca fluidez en la lengua materna, lo cual genera una pérdida cultural.

A pesar de esto, Luz mostrándose firme y resaltando el sentido de pertenencia por su territorio, enuncia que siempre se ha sentido orgullosa de donde viene, de sus raíces, por la memoria histórica que hay y por la sabiduría ancestral. Siempre piensa en retornar a su origen, teniendo presente ese acto que se realiza al nacer. 

”La placenta de donde uno nace, lo siembran al lado del fuego, esto simboliza que por muy lejos que me vaya siempre voy a retornar allí, porque yo tengo mi origen sembrado allí. Y que por muy lejos que me vaya siempre voy a tener ese calor de hogar, de familia presente; entonces, eso hace que uno siempre retorne. Es un deber retornar.” Señala Luz.

Es por ello que al terminar  su educación superior, Luz tiene presente el volver a su comunidad y el aportar a esta de la mejor manera , teniendo en cuenta su preparación. Convirtiéndose así en una comunicadora indígena llena de saberes y conocimientos,  que trabaja para su territorio y siempre de la mano de el. 

 

Cabildo Indígena de la Universidad Surcolombiana

Finalmente, en su proceso Universitario, Luz Neida destaca la función que se ha venido llevando con el Cabildo Indígena de la Universidad Surcolombiana –CIUSCO-. Luego de su nacimiento en el 2014, los estudiantes indígenas han conseguido esa unificación que los identifica, superando esa necesidad de crear espacios de participación a través de la cultura, la danza, la música, y todos esos sentidos que los hacen propios. Además de demostrar que el ser indígena no es un impedimento para la formación, para la lucha que siempre se les ha inculcado y que lastimosamente siempre les ha tocado. Como es el caso puntual de la minga nacional que se está realizando en este momento.

A consecuencia de esto, Luz Neida resalta que uno de los objetivos y de los principios que asumen como estudiantes indígenas, es el de no estar alejados de la realidad de las comunidades. Lo que le afecta al pueblo indígena, termina afectando a toda la sociedad colombiana. Por lo tanto, desde CIUSCO se hace ese acompañamiento, porque como lo decía Luz ‘’Son nuestros mayores y mayoras, hermanos y hermanas que están en las vías, luchando y aunque el Estado no haya respondido de la mejor manera, éste debe tener presente que cuenta con nosotros para la paz y no para la guerra’’.

 

Por: KarolJara

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