La industrialización del plástico en Colombia

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Impulsar la economía del país con el uso de materiales reciclables no es algo imposible sino que trae distintos beneficios sociales.

El gran problema con el plástico es que si no se le da un uso adecuado a este material  puede llegar a demorar hasta 100 años en su biodegradación. Y las cifras de reciclaje de estos envases PET (en inglés polyethylene terephthalate) en Colombia no son alentadoras ya que la planta de Pet de Socya, entidad que se dedica al reciclaje de materiales, afirmó que durante 2015 en el país se recuperaron entre 3.000 y 3.500 toneladas de envases, lo que representa tan solo 26% del total. Bogotá, Medellín y Cali son las tres ciudades que tienen las mayores tasas de reciclaje.

En el mercado local, compañías productoras de bebidas como Postobón, Coca-Cola o Gaseosas Condor tienen en su portafolio al menos 20 productos que son envasados en botellas con tecnología Pet como aguas, gaseosas o bebidas hidratantes.

Para contrarrestar los efectos de contaminación, una de las estrategias de Coca-Cola por ejemplo, fue el desarrollo de la tecnología “ecoflex” en sus envases de agua Brisa. Con estos empaques, la multinacional utiliza 22% menos de plástico, ahorrando anualmente cerca de 1.500 toneladas del material. Este negocio del plástico valorado en más de $354.000 millones al año  representa más del 50% de la materia prima que se utiliza  la producción industrial, de acuerdo con cifras de la Andi y de la Asociación Nacional de Recicladores de Bogotá.

El uso del plástico

Usamos 20 veces más plástico de lo que lo hacíamos hace 30 años. La revolución eco-industrial ha permitido que el plástico de millones de botellas PET se convierta en la materia prima de una industria que ha crecido vertiginosamente en Colombia.

Entre los distinto usos que se le da al plástico hay uno muy particular que es la construcción de viviendas de bajo costo para aquellas personas en condiciones de vulnerabilidad; ya que el plástico tiene una vida útil de 100 años, puede contar con una vivienda sismorresistente y durable.

En la ciudad de Neiva tenemos una empresa local que también usa el plástico como forma de ayuda para desahogar el relleno sanitario de la ciudad, al darle una oportunidad al plástico. Álvaro Polanco Patiño, propietario de Mantenimientos y Suministros del Sur, fábrica elementos con plástico reciclado para contribuir a la conservación del medio ambiente desde el 2013. Inició su empresa de postes plásticos con materiales de potes de champú, bolsas plásticas, botellas de agua y hasta carcasas de computador.

Varios años después, Álvaro continúa trabajando con postes plásticos para ayudar a la conservación del medio ambiente, lo cual le ha permitido darse a conocer a nivel nacional e internacional. Hoy en día, el mercado de postes plásticos se ha expandido a ciudades del país como Pasto, Paipa, Bogotá.  “voy a abrir una en Armenia y a ver si me acerco a Cali”, asegura Polanco Patiño.

Lo cierto es que con el factor ambiental sobre la mesa, los desafíos del reciclaje de PET tienden a convertirse en oportunidades. La recolección y la recuperación del material usado es el principal inconveniente que encuentran las empresas interesadas en reciclar PET, como lo asegura un administrador de una bodega de reciclaje que no quiso ser nombrado en la nota. Estas labores son la piedra fundamental para garantizar un suministro permanente y confiable, que a su vez permita el desarrollo de una industria recicladora. A pesar de que se exalta la reciclabilidad del PET como uno de sus más preciados beneficios, para la mayoría de los mercados la cantidad de material van a parar a un relleno sanitario o vertedero superando la cantidad que se espera reciclar.

 

 

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