Un viaje a la Periferia

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Por: Juan Camilo Ortiz

Para llegar a Periferia no es necesario salir de la ciudad, ya que irónicamente está ubicada en el centro histórico de la misma. El edifico del centro comercial Furatena, abriga en una de sus pequeñas oficinas del quinto piso a estos periodistas empedernidos por conocer las otras verdades, bajo el amparo de la sombra de Coltejer donde se alza con más de 10 pisos entre una urbe espesa de humos tóxicos producto de la descontrolada contaminación que sufre la ciudad.

En pleno centro de Medellín, está ubicada la oficina de Periferia. Prensa Alternativa, un medio periodístico de carácter popular que da rostro a las otras voces de nuestro país. El Digital, tuvo la oportunidad de conocer de cerca el trabajo mano a mano entre las historias populares y la sagacidad de un grupo de periodistas que hace 14 años le apostó a crear un medio alternativo para una región sumamente golpeada por el conflicto político, económico, social y armado.

Edificio Furatena
Edificio Furatena

La comunicación alternativa nunca había tenido tanta relevancia como la tiene en la actualidad, gracias a los procesos de coyunturas nacionales que han permitido la emancipación del pensamiento crítico con sus reportajes y notas periodísticas cargadas de diferentes enfoques al ya acostumbrado duopolio informativo de Colombia.

De entrada, nos recibe Miguel Ángel Romero, editor de imagen, un joven de piel canela y ojos profundos que evidencia el vigor de un periodista comprometido con la titánica tarea de escudriñar las historias de la periferia, como lo demuestra en su léxico formado con el rigor que solo un científico social puede manejar, “Le pusieron periferia no como referencia de espacio geográfico si no por esas historias del vendedor de chicles, la ama de casa víctima de la violencia y de más personas que son invisibilizadas por los medios masivos y terminan viviendo en la periferia de la sociedad”, comenta. Y es que, la periferia a la que ellos defienden simboliza las más de 8 millones de historias sin contar, según el Centro Nacional de Memoria Histórica, producto de décadas de conflicto armado.

Sara López, editora general, llega en el momento en que nos encontrábamos tomando un café en la biblioteca del segundo piso de la oficina.  Son dos jóvenes con mucha vitalidad y pasión por lo que hacen. La postura de la comunicación alternativa por cambiar esos paradigmas de la opinión pública construida por los medios masivos que complacen la conciencia de sus dueños, ha sido el percutor de su pasión por el periodismo alternativo, comenta Sara con sus manos entretejidas por la taza de café.

El Digital, ¿Por qué escogieron trabajar para un medio alternativo?

“Creo que en otro medio o proceso no dejan hacer esta labor, los procesos comunicativos alternativos se dan desde otras esferas que son calladas o invisibilizadas”, responde Miguel con su tono bajo y acento paisa.

 

Sara López y Miguel Ángel Romero, editores.

Pero ellos no están solos; como compañía de causa y lucha, subarriendan el ya estrecho espacio con otros medios alternativos como Colombia Informa y la Revista Cepa, de esta forma pueden solventar los gastos que implica llevar la comunicación popular y alternativa con su propia autonomía. La oficina esta adornada con cuadros y fotografías del Che Guevara, Camilo Torres y tienen la vista más privilegiada ya que por sus ventanales y atravesando los colosos edificios se alcanza a vislumbrar la periferia  de la ciudad que se tiñe de color ladrillo sobre la falda de la montaña.

Vista de la oficina

“No estamos informados, estamos uniformados”     

El trabajo que realizan es multifuentista, como lo denominan ellos, pero sus fuentes principales se amparan en las comunidades marginadas e historias poco conocidas de los conflictos sociales que han marcado una pauta a la hora de ser informados por los medios de comunicación masiva. Por eso nació Periferia en el 2004, bajo una generación que atestiguó los drásticos cambios a los que se enfrentó el país con las nuevas políticas de guerra, para exterminar la insurgencia, y de esta manera llevar información plural y diversa en aras de construir esos caminos informativos alternos a los ya marcados por las élites de este país.

Para lograr la imparcialidad, pero sobre todo su autonomía, recibieron ayudas de gremios periodísticos y apoyos de prestamos locales. Ahora se sostienen con la imprenta de libros y ayudas estatales de convocatorias nacionales con sus investigaciones periodísticas las cuales les han colgados varias medallas y reconocimientos.

Tan irónico como su nombre, los conflictos sociales nacen en la periferia de nuestro país en lugares de difícil acceso, en su mayoría abandonados por el Estado donde muchas veces desconocemos hasta su existencia, pero que se resisten a desaparecer en la memoria de la nación. Es allí donde se atestiguan las violaciones a los derechos humanos, la desterritorialización de los campesinos y las masacres a lideres sociales. Este medio fue pensado precisamente para llegar hasta esas zonas apartadas con la ayuda de líderes sociales, sindicatos y organizaciones sociales que se encargan de distribuir a lo largo y ancho del país este periódico que se publica una vez por mes.

En el mapa de Colombia se señala los lugares donde se distribuye el periódico

La lucha de los medios independientes y alternativos sigue siendo amedrentada por actores desconocidos.  En Colombia quieren diezmar con el ánimo del silencio y la violencia a los medios alternativos, ya que recientemente portales como El Macarenazo, El Turbión, Clarín Colombia, Desde Abajo y Colombia Informa han sido amenazados por parte de las llamas ÁguilasNegras”  por el hecho de llevar su labor como actores sociales de generar opinión pública.  Nos volcamos unidos y solidarios cuando los periodistas de alto prestigio nacional como Daniel Coronell y María Jimena Duzán reciben amenazas por sus labores investigativas, pero seguimos desconociendo la importante labor de los medios alternativos con la ya acostumbrada omisión de respaldar a los periodistas que no son famosos o tan sonados.

Los comunicadores somos actores sociales de cambio, con el compromiso de interpelar la ética de nuestra profesión en aras de la construcción de verdades invisibilizadas por los medios masivos.

La mediación construye opinión pública, ayuda a moldear la realidad para re-descubrir las historias de la periferia de nuestro país. La apuesta sin duda es la de seguir luchando con las fuerzas del alma para contrarrestar el inconsciente colectivo que ha arropado los medios manipuladores en Colombia. Crear medios alternativos y populares en Colombia sigue siendo un acto de fe que cada vez recluta más adeptos convencidos de buscar el milagro de la paz y la equidad social, esa que tan mezquinamente nos sigue manteniendo en la periferia.

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