Colombia; un país estructuralmente futbolero y culturalmente violento

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Las confrontaciones entre las hinchadas de fútbol colombiano nacen desde la construcción que los integrantes del grupo han hecho sobre el significado de ser hincha barra brava e influyendo de igual manera el contexto colombiano donde se conforman y se desarrollan las diferentes hinchadas.

Al día de hoy el fútbol es el deporte más importante y popular del país, no solamente son los jóvenes entre 14 y 27 años los fanáticos, sino que ahora son niños, niñas, jóvenes y ancianos; sin embargo lo único que prevalece desde la década del 90′ es la violencia con la que algunos demuestran su fanatismo y que en el transcurso de los años ha sido alimentada por los problemas de los contextos sociales marginados en Colombia, como la guerra, el narcotráfico, la corrupción, la desigualdad, la falta de oportunidades y la delincuencia.

Las barras bravas, un problema de todos
Las barras bravas un problema de todos – Fuente: Las dos orillas 

Daniel Fernando Pedrozo miembro activo de la banda Blue Rain y estudiante de ciencia política de la Universidad Surcolombiana relata “Aquí fue muy fácil desempeñar esas culturas de violencia que se presentaba con los hooligans en Inglaterra y las barras bravas de Argentina ya que somos un país estructuralmente futbolero y culturalmente violento”. De acuerdo con Jhon Alexander Castro sociólogo experto en el tema, desde el 2004 al 2017 se tuvieron cifras parciales de 135 muertos, estos hechos violentos ejecutados por un cierto porcentaje de habitantes del país no se puede ver de manera individual como una situación aislada de las personas que no consumen de la misma manera el fútbol. La verdad es que es un conflicto que nos afecta a todos y todas, se debe entonces reflexionar desde las bases del problema y no únicamente desde el tamaño del fanatismo.

El término barra brava nació en los años 60 en la república Argentina que refiere a todos aquellos simpatizantes fanáticos de un equipo de fútbol determinado, desaforadamente un artículo de VICE una revista internacional tituladoEl Orgullo de Ser un ‘Barra Brava”  (Web, Artículo VICE) expone que “Ser Barra Brava es un modo de vida, es un orgullo, es la oportunidad perfecta para demostrar el amor que siente el aficionado fanático por sus colores, por su equipo y hasta por sus compañeros. Las drogas, el alcohol y la violencia no son motivos para avergonzarse: todo lo contrario, enaltecen.”

Estos hinchas que comparten además de un fanatismo, códigos, lenguajes y significados del club de fútbol simpatizante, han creado desde esos ámbitos dinámicas en las que buscan defender y apropiarse lo suficiente de ese grupo futbolero que consideran su territorio. Para ellos ser un “buen hincha” aparte de portar la camiseta y agitar sus banderas, es intimidar a las barras rivales con los cantos y defender sus colores menciona también el artículo de VICE. El sociólogo Jhon Alexander Castro asegura en un artículo (Web, 4 pagina) de la revista de sociología de la Universidad Nacional que desde su participación en las diferentes actividades de las barras, los comportamientos de apoyo al equipo son: “saltar y cantar; insultar a los jugadores y a los hinchas rivales, y en ocasiones agredirlos físicamente. Las denominaciones que han dado los mismos miembros de la barra brava a estas expresiones son el “carnaval” y el “combate”. El carnaval implica apoyar o alentar al equipo, mientras que el combate busca enfrentar verbal y físicamente a los rivales. Su importancia es tal que se han convertido en una forma de vida para los integrantes de estos grupos, quienes los han hecho parte de su cotidianidad.”

Por ello, las administraciones de cada localidad del país han impartido iniciativas para acabar con esa violencia entre hinchadas, es así como se ha implementado Goles en Paz en Bogotá. En Neiva, durante los encuentros deportivos se creó por la Policía Metropolitana grupos de logística con los líderes que integraban cada banda, en las que ellos mismos se encargaban de controlar los hinchas dentro de la tribuna consiguiendo así disminuir el consumo de alucinógenos y las peleas al interior del estadio. Y “Para motivar el buen comportamiento, el club del Atlético Huila gestionó entradas gratuitas para los líderes que hacían parte del apoyo logístico.” sostiene el Intendente Vargas Orquesta policía encargado en ese momento del tema de las barras en la ciudad de Neiva.

Sin embargo comenta también que las disputas por las diferencias de equipos continuó a las afueras del estadio, donde los hinchas de otras ciudades llegaban a pedir dinero en los sitios aledaños a este y ese era el detonante para que los hinchas de la región intervinieran por lo que ellos consideran su territorio; la policía consiguió contrarrestarlos en su mayoría a diferencias de otras ciudades en las que los enfrentamientos entre barras terminaban en daños materiales y muerte por riñas.

En el 2009 luego de creada la ley 1270 (web, Gestor normativo ley 2070 de 2009)  para la seguridad, comodidad y convivencia en el fútbol, en la capital huilense se implementa un proyecto de 10 años con los jóvenes integrantes de las barras que buscaba capacitar y emplear aproximadamente 15 de ellos directamente, con ayuda del Sena Regional Huila, la Policía Metropolitana y la Alcaldía de Neiva, la cual generó recursos para unidades productivas; fue entonces de esta manera como se dio montaje para la barra del Huila la Tienda auriverde, para la del Nacional la Tienda Verdolaga y para la de Millonarios la Tienda Tatto.

Tienda Auriverde
La tienda se encuentra ubicada en el barrio Altico calle 6 #13-16. Fuente: facebook Tienda Auriverde.

Sin embargo Cristian Bautista hincha líder de la barra del Atlético Huila, dueño de la tienda auriverde dice que a pesar de que su es uno de los pocos negocios que aún se mantienen hace falta verdaderas capacitaciones para ellos ya que varios líderes no consiguieron sostener su negocio a largo tiempo por el desconocimiento de manejos económicos administrativos, para Bautista no hay un real apoyo por parte de la administración local.

Las barras bravas del país se caracterizan popularmente por la violencia y el vicio sin embargo hinchas como Daniel y Cristian manifiestan que no todos los grupos lo son y critican a los medios de comunicación porque creen que tienden a ser bastante amarillistas porque no reconocen que desde el término hasta sus dinámicas han venido evolucionado de “barras bravas” a “barras futboleras”.

Para Cristian las barras futboleras se enfocan en tres sentidos, barra brava, barra popular y barra social.

De igual forma Daniel Pedrozo apoya diciendo las barras bravas también están teniendo otra manera de apropiarse y defender el territorio.

Los hinchas creen que tampoco se les están brindando las garantías necesarias para que sus hinchas los sigan alentando no sólo en la región de cada equipo sino en los demás lugares donde juegan los partidos de fútbol, los han limitado, como por ejemplo permitiendo la entrada al estadio de solo una barra para que no se presenten enfrentamientos. Es por esto que Cristian y Daniel, como muchos otros hinchas consideran necesario que los sectores gubernamentales ejecuten un trabajo de verdad con los muchachos no solamente dentro o fuera de los estadios sino desde los territorios donde ellos conviven o se encuentran con conflictos no solo de violencia sino también de vicio y hurto.

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