COMUNIDADES A TRAVÉS DEL LENTE

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Realizar propuestas audiovisuales o cine comunitario es comprometerse con la realidad, es un espejo de las diferentes miradas que puede tener una comunidad. No es sólo aprender a usar una videocámara o una cámara y hacer películas o tomar fotos, es ser consciente del poder de resiliencia, transformación social y cultural que poseen sus lentes.

Durante años, las consecuencias del conflicto social, político y armado, así como el abandono del Estado, han azotado a la población colombiana. En donde los más vulnerados han sido los niños, jóvenes, mujeres, campesinos, comunidades indígenas, el territorio, entre otros, que se han visto forzados a dejar sus tierras, para instalarse en los suburbios. Hemos sido víctimas de los abusos de unos pocos a muchos, de la estigmatización, la falta de cultura, de pertenencia y de diálogo y la inferencia de nuestros dirigentes, ha producido en las comunidades una fuerte oleada de violencia y delincuencia en la que se han visto inmersos mayoritariamente los más jóvenes que no tienen acceso a una calidad de vida mejor.

Los medios de comunicación han jugado un papel crítico a la hora de hablar acerca de las diferentes comunidades que son violentadas por la injusticia social en la que  se ven envueltas. El hecho en primera plana, el titular que prevalece y que juzga en los diferentes medios, crea un imaginario social del que estamos muy acostumbrados a ver y a escuchar, y que nos impide ver más allá y reconocer el trasfondo de la situación que viven a diario y también de aquellos colectivos, iniciativas, festivales y demás, que están pensadas para socavar con estos imaginarios pre-juiciosos que tanto desprestigian los procesos que se llevan a cabo.

Titulares extraídos y agrupados de medios tales como: Extra de Bogotá, Nación y El Tiempo.

Existen muchas maneras actualmente a través del arte que contribuyen al cambio social, comunicativo y de resiliencia de las comunidades afectadas por la violencia y el conflicto político, social y armado. El cine considerado el séptimo arte, es muestra de ello. “El cine es un proceso histórico, con capacidad de análisis, de transformación y de representación de las realidades que se hacen a través del cine. Estas puestas en escena de muestra cinematográfica que se ponen al público, en favor y a disposición de las comunidades, generan una actitud crítica y propositiva para ayudar a transformar esas realidades sociales y culturales… y es lo que en un principio fue el objetivo del cine” Fernando Charry González, (realizador de cine y televisión de la universidad Nacional de Colombia, con especialización en creatividad para la ciencia y una maestría en educación, representante departamental de cine del Huila).

 El cine comunitario comprende mucho más de lo que podríamos concluir actualmente, se ve en las pantallas comerciales. El cine comunitario realizado en diferentes puntos del país, recoge todo aquello que una comunidad quiere ser y hacer, es un medio de denuncia social y de transformación cultural, así como medio para generar diálogo y pensamiento crítico entre actores de la comunidad.

“Usamos nuevas tecnologías para acercar el cine a la gente que vive en pueblos y barrios; no el cine comercial, sino el cine con valor nutritivo, el cine que fortalece identidad y genera conciencia crítica. Creamos una Red de Microcines para desarrollar cultura audiovisual desde la comunidad”. Stefan Kaspar: impulsor del cine latinoamericano, fundó en Perú en la década de los ochenta el Grupo Chaski, colectivo de cineastas alternativos con amplio reconocimiento internacional. Fue invitado del festival “ojo al sancocho” antes de fallecer en el 2013.

Los festivales, colectivos e iniciativas audiovisuales pensadas para las comunidades generan una especie de imaginario distinto al que los medios muchas veces nos ofrecen de las comunas. En Colombia hoy por hoy existen diferentes de estas iniciativas y festivales, que llevan incursionando en las distintas comunidades en varias versiones. Según cifras de la Dirección de Cinematrografía, adscritas al ministerio de cultura de Colombia (Ver aquí) , se encuentra inscritos 83 festivales y muestras, con presencia en 50 municipios del país. De las cuales han emergido en la última década 6 festivales de cine comunitario, algunos tales como:

Sueños Films Colombia: creadora, organizadora, realizadora y productora del Festival Internacional de Cine y Video Alternativo y Comunitario «Ojo al Sancocho»

Esta iniciativa de cine comunitario lleva 12 años en la localidad de Ciudad Bolívar en Bogotá, que queda ubicada al sur de la capital del país. Ha sido una de las localidades más abatidas por la delincuencia y la violencia en diferentes ámbitos. Sergio Sánchez, uno de los promotores de este festival y realizador audiovisual que lleva trabajando con la comunidad de Ciudad Bolívar y mayoritariamente con los más jóvenes de este sector, nos comenta un poco acerca de lo que significa “ojo al sancocho” y de lo que ha logrado durante estos años este festival en la comunidad y como brinda a los jóvenes una alternativa que le apuesta al desarrollo y a la reflexión.

 

Boleta de entrada gratis a una función en cinepotosí de la 11| versión de ojo al sancocho, en el teatro hecho por la misma comunidad y algunas organizaciones benéficas.

 

Otro de los logros que estos festivales, colectivos, proyectos y demás apuestas audiovisuales logran hacer, son transformaciones físicas en sus comunas además de las sociales y culturales. Logran que la comunidad se organice y buscan alianzas con organizaciones benéficas para reconstruir parques, lugares de esparcimiento para jóvenes y adultos, o inclusive, crearlos, como es el caso de Cinepotosí, un teatro de cine creado con la ayuda de la comunidad y otras organizaciones sin ánimo de lucro.

Cinepotosí, en la localidad de Ciudad Bolívar, Bogotá.

En partes de Colombia el conflicto se evidenció de diferentes maneras, algunas ciudades fueron afectadas más que otras con el conflicto político social y armado que se desató. Medellín fue una de estas ciudades que resistió muchas injusticias y en específico, su Comuna 13. Una comuna que vivenció el ataque de las AUC, la guerrilla y hasta la fuerza pública, en operaciones militares como la operación Orión.

Actualmente se resalta como una comuna digna de resiliencia y de actores que la apuestan a la cultura y a mostrar otra mirada de esta comuna, se ha prestado de desarrollo de proyectos y festivales como:

El Festival de cine y video comunitario Comuna 13 La otra historia

 “Es un espacio que facilita el diálogo social en la Comuna 13 de Medellín, a través del intercambio de saberes y conocimientos para promover la creación artística de audiovisuales y cine comunitario”. Lleva 9 años en la Comuna 13 de Medellín realizando talleres y cine para sus habitantes, les brinda la posibilidad a los jóvenes de contar su historia y de contar la otra historia de la comuna que se ha construido desde sus diferentes actores que la conforman.

No sólo las comunidades urbanas han a travesado los diferentes conflictos del país, las comunidades indígenas han tenido que estar presentes en la destrucción de la Pachamama en sus territorios. Los indígenas se han visto forzados a dejar sus tierras para llegar a los cascos urbanos en busca de oportunidades y de huir de la guerra, dejando atrás sus costumbres, lenguajes y demás, teniéndose que adaptar a la vida citadina. Es por esta razón que se da este proyecto llamado “Enfoque”, que, si bien no es como tal un cine comunitario, le apuesta a la conservación de la cultura del resguardo indígena Potrerito en la Plata, Huila, ubicado a 30 minutos del pueblo.  A través del lenguaje audiovisual, de la pintura, el dibujo y técnica del stop motion. Esta idea surgió en 2015 a manos del estudiante de Artes, Jorge Bahamón y más tarde en 2017, pasó a estar bajo las estudiantes de la mingua, de la licenciatura en Artes, Laura Bahamón Villalba, Yobana Lampos y Marcela Parra Rodríguez y bajo la coordinación de la docente Rocío Polanía.  Lograron fortalecer las culturas identitarias de su comunidad, que han sido atentadas por la cultura occidental y el conflicto vivido en sus territorios, enseñándoles a los niños y jóvenes entre los 9- 16 años a utilizar los implementos audiovisuales y reconocer el valor de conservar sus costumbres únicas pasadas de generación en generación.

Imagen extraída de un artículo del periódico desde la U en su edición No. 52.

Quienes más resultan beneficiados e involucrados en estos espacios de esparcimiento alternativo de todas las escuelas, festivales, colectivos mencionados, resultan ser los jóvenes de las comunas. Quienes se interesan por iniciativas que sean diferentes, novedosas, que les permitan compartir y conectarse con otras realidades diferentes a la que viven, en otros escenarios que ellos mismos recrean a través del lenguaje audiovisual.

Ejemplo de esto, tenemos a un joven de Ciudad Bolívar que nos comenta como ve festival “ojo al sancocho” que mencionamos y tratamos antes.

El cine y demás muestras audiovisuales comunitarias pretende así lograr una transformación social al realizar trabajo con las comunidades más atropelladas, a través de diferentes alternativas como lo es el cine, romper estigmas, abordar diferentes miradas y comprender las problemáticas (delincuencia, drogadicción, violencia intrafamiliar, des-escolarización, conflicto armado, etc.) de la comunidad de una manera más profunda. Y es que no es sólo tener la iniciativa, es tener esas ganas de desarrollar un trabajo de todos y todas, para todos y todas, sin contar que muchas veces se ven colgados estos procesos por cuestiones financieras, pero que con la ayuda de las mismas comunidades y de algunas organizaciones, logran rescatarse y seguir transformando comunas, transformando un país para la paz.

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