Crisis de las academias de danza en Neiva por la Pandemia

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Neiva se ha caracterizado por su cultura dancística, musical, folclórica y gastronómica; por ende, para la Ciudad las academias de danza, son un espacio cultural donde niños, niñas, jóvenes y adultos, han compaginado desde sus pasos, hasta sus escenificaciones para hacer de esto, un arte; sin embargo, por el cierre total que generó la pandemia Covid-19 estos escenarios se han visto afectados.

Nuestra cultura dancística se ha extendido a lo largo del Departamento, solidificándose en 60 academias o estudios de danza en el territorio neivano. Con la llegada del virus Covid-19, las academias de danza, empresas y microempresas, debieron cerrar sus instalaciones, generando grandes impactos tanto económicos, como emocionales. Fabio García, Director de la compañía de baile Fabio García, afirma que, “el mayor golpe a las academias fue económico. Primero, porque no tenían con qué pagar un arriendo, ni servicios y en su caso, tuvo que entregar el local donde residía la academia, porque simplemente no había dinero para sostenerla. Segundo, los docentes y administrativos que no tenían otro ingreso económico, más allá de sus clases de danzas, se vieron afectados porque no había cómo pagarles sus nóminas. Tercero, los estudiantes se perdían en otras actividades, ya que no podían asistir a los ensayos y las clases virtuales no generaban los resultados deseados”.

Por otro lado, la pandemia cerró muchas puertas que generaban ingresos económicos por medio de contrataciones en eventos privados; ya que no sólo se participaba en el Festival Folclórico del Bambuco en épocas Sampedrinas, también lo hacían en eventos adicionales como sampedritos empresariales u otro tipo de presentaciones. Quienes lograron mantener a flote sus sitios de trabajo, fueron aquellos que tenían ingresos adicionales a la de la academia y podían inyectar desde su bolsillo al sostenimiento del lugar; tal es el caso de Julio César Silva, Director de la academia Estudio de Arte, donde se maneja el área de teatro, danza y modelaje, quien labora paralelamente en su Academia de danza y dictando clases en la Corporación Universitaria del Huila (CORHUILA), que en pandemia brindó oportunidades laborales para seguir impartiendo clases. Así mismo, sucedió con Fabio García que, desde sus ingresos personales, se encuentra reactivando su Academia.

También intentaron trabajar las clases virtuales pero no funcionaron, “primero porque el artista necesita que su profesor esté a su lado para corregirlo, guiarlo y exigirlo”, afirma Julio César Silva. Al igual, Walter Sánchez, Director de Tango Studio Walter Sánchez, academia en la que no sólo se enseña tango, sino también salsa, merengue, bachata, champeta y danzas folclóricas colombiana en sus diferentes estilos. Además, añade que “la tendencia del movimiento y la técnica de la enseñanza del baile, tiene un contacto físico directo y es lo que en primera instancia se prohíbe, como medida de bioseguridad; entonces, eso de alguna manera generó una afectación”. Sánchez afirma que se presentó un obstáculo más, “Las universidades y colegios variaron sus horarios académicos y se vieron trocados con los de la academia; por esta razón las clases de la academia pasaron a un segundo plano y para completar, la conectividad a una red de internet se interponía en realizar unas clases dinámicas, ya que algunos chicos o chicas no contaban con un acceso a internet adecuado”. 

Para la reactivación realizaron un trabajo arduo, ya que las academias fueron las últimas en tener apertura y las solicitudes a la Secretaria de Cultura Municipal se prolongaban para que se avalara el protocolo de bioseguridad, dieran el visto bueno y pudieran reabrir las academias; en ese momento, ya muchos estaban en peligro de cerrar y otros ya lo habían hecho. No sólo se tenía que invertir en la academia que estaba atravesando la cuerda floja, sino también, en los protocolos de bioseguridad, como el gel antibacterial y su dispensador, el alcohol, los tapetes y las señalizaciones. En el caso de Estudio de Arte, los salones se encuentran en espacios al aire libre, casi el 80%, lo que jugó a su favor para pasar el primer filtro del estudio que se estaba realizando en las visitas de la Secretaría en las que se medía cada uno de los salones para decidir el aforo y cuándo sería la reapertura. 

Cuando se logró la reapertura, la carga académica de los profesores aumentó porque no se podía recibir la misma cantidad de estudiantes que meses atrás, sino que se tenían que dividir en grupos pequeños para asistir a las clases lo que implicaba un doble trabajo para los maestros, un aumento no solo de las horas laborales, sino también, del uso de los servicios dentro de las instalaciones, que a su vez, era una mayor inversión de la academia en cuestiones económicas. Ya que no se podían realizar los eventos que se planteaban a lo largo del año, como clausuras, eventos fuera de la academia y dentro de ésta, “tuvimos que buscar otras maneras de realizar nuestras presentaciones en plataformas virtuales, participando de festivales o en clases de muestra donde los papás de los y las estudiantes evidenciaban el trabajo que realizaban sus hijos e hijas”. Afirma, Julio César Silva. 

Fabio García, comenta que, “las familias de los chicos y chicas que hacen parte de la academia no se encuentran en una posición económica favorable, pues no han podido asistir a las clases, porque no tienen cómo pagar una mensualidad; por ello, se están buscando diferentes opciones para sostenerse; una de ellas es con empresas privadas que deseen apadrinar a los y las jóvenes, y así, que no sean las familias quienes se paguen mensualidades, sino las empresas privadas; a cambio, de contar con beneficios de la academia, como espectáculos”. De manera análoga, Walter Sánchez afirma que, “En pro de solventar la situación, se continuó con la formulación de proyectos para presentarlos a entes privados, a entes oficiales que administran los recursos de los gestores culturales en el departamento del Huila y hacer una campaña de sensibilización, creando bonos de solidaridad para financiar los eventos principales que realiza la academia”.

Academias de baile en Neiva

El Gobierno municipal ha desarrollado unos proyectos en pro de reactivar el ámbito cultural en el sector neivano; sin embargo, Fabio García afirma que, “La Alcaldía como tal no ha proyectado un plan para nosotros, el sector cultural, ya que solo aprobó los protocolos de bioseguridad, pero hasta allí. No ha habido una inyección presupuestal para la cultura”. Por otro lado, la Alcaldía Municipal de Neiva, en conjunto con la Secretaria Cultura Municipal, Marcela Bobadilla, manifestaron por medio de la página de la Alcaldía, el pasado 17 de marzo que se aumentó el presupuesto al sector cultural y “más de 1.000 personas se van a ver beneficiadas de estos recursos” en el Festival Folclórico del Bambuco que se desarrollará este año, de forma virtual. 

García añade que, “Los proyectos que divulgaron a la opinión pública no fueron con las mejores condiciones que debería tener el gremio cultural, porque el sector fue uno de los más afectados y los espacios que se están abriendo con la reactivación, son muy pocos en cantidad y en remuneración económica. Teniendo en cuenta que se deben pagar coreógrafos, bailarines, personal, maquilladores y lo poco que estaban cancelando por esos eventos no son suficientes para los gastos que se tienen en dichas actividades”, como lo fue el año 2020. Además, por la estrecha contratación que atraviesan hoy las academias, ya que su única opción segura son los eventos que organiza la Alcaldía y el Departamento, porque los demás espacios se han perdido por culpa de la pandemia.

En el 2020 la Alcaldía desarrolló una serie de eventos culturales, en los cuales se impusieron unos límites de participación, debido a la gran cantidad de grupos de danza que se encuentran en la Ciudad. Por ello, una academia sólo podía participar de un evento al año. Afirma Fabio García que, “esto no contribuye a la reactivación económica porque la cantidad de dinero que se paga por participar de este evento, no alcanzaba, primero, para cubrir los gastos en la presentación y, segundo, el dinero no alcanzaba para el resto del año”.

Fabio García habla de las afectaciones en su academia.

Por otra parte, Leidy Vanessa Gutiérrez habla desde su experiencia como bailarina en el Ballet de Sonia Gómez, de las afectaciones que conllevó la pandemia a las y los estudiantes. 

La disminución de las y los estudiantes en los ensayos ha sido significativa, por las diferentes situaciones que se presentan tanto en sus familias como en el sector cultural neivano; ya que no todas las academias han corrido con la suerte de ser contratadas para realizar presentaciones en pandemia y ésta, a su vez, golpeó drásticamente el bolsillo de las familias y de las academias. 

*La Secretaria de Cultura de Neiva no concedió entrevistas hasta el momento de la publicación de esta nota.

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