Cardamomo, cultivo eco amigable

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Las altas tasas de deforestación y el ritmo acelerado del deterioro de los suelos exigen actualmente economías alternativas para la recuperación y protección del ambiente; los cultivos de cardamomo que son poco conocidos, hoy son una alternativa de sustento económico empleada por algunos colombianos.

A pesar de que el confinamiento obligatorio ha permitido el respiro de los ecosistemas, la deforestación en Colombia no para; según el Instituto de Investigación Científica del Amazonas (SINCHI), dedicado a la investigación científica en temas ambientales, vinculado al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, en marzo del 2020 se registraron 12.958 puntos de calor en la Amazonia, cifra que en el 2019 del mismo mes fue de apenas 4.691; Esto debido a la ganadería extensiva, las constantes talas que sufren los bosques y las urbanizaciones de terrenos.

El cardamomo, es un fruto originario del sur de la India de Sri Lanka, se cultiva en países con clima cálidos y tropicales tiene un rango de altura entre 2 a 4 metros, en el año 1914 llegó al continente Americano, a Guatemala, país que en la actualidad se posicionan como uno de los mayores países exportadores. De acuerdo con La Prensa Libre, periódico de Guatemala, reportó que uno de los mejores productos con mejores resultados en el 2019 fue el cardamomo.

De acuerdo con los conceptos básicos del cardamomo para la siembra de este cultivo es indispensable la sombra, luminosidad y ventilación para que sea más productiva, se da bien en altitudes entre 600 y 1500 metros sobre el nivel del mar y en temperaturas de 18° hasta 35°C.

Cultivos de cardamomo

Llamado vulgarmente como grana del paraíso, y científicamente como elettaria cardamomun, es uno de los cultivos que cumplen con las características adecuadas para ayudar a contrarrestar dichas problemáticas ambientales que sufren los suelos colombianos por la alta demanda de cultivos, ya que no requiere de deforestación como otros, y tampoco necesita de químicos o herbicidas para su mantenimiento, sino que por el contrario es una planta que provee de materia orgánica al suelo y es un cultivo ecológicamente amigable. Así lo afirma Gustavo Andres Trujillo Tovar, Ingeniero Ambiental y joven emprendedor del cardamomo del municipio de Colombia (Huila).

El cardamomo cuenta con una variedad de beneficios, según Botanical, sitio web dirigido por expertos en botanica, nutrición y farmacia entre otras disciplinas, expone que el cardamomo es un fruto que estimula el apetito, ayuda a la digestión, a la eliminación de malos olores corporales, brinda energía, sirve para condimentar alimentos por su contenido de aceites esenciales y su agradable aroma; es conocido como el “rey” de la cocina india por su uso primordial en las comidas asiáticas.

A esta práctica agrícola amigable con el ambiente también se han sumado madres cultivadoras como Maritza Rivas habitante también del municipio de Colombia (Huila), quién junto a su familia decidieron depositar su confianza en este cultivo por sus diversos beneficios ecológicos y medicinales que de igual manera le permitía a su familia obtener un ingreso extra de estos cultivos.

Así como el país de Guatemala demuestra que se puede mantener rentabilidad por medio de productos alternativos con el ambiente y competitivos empresarialmente, en nuestro país también cultivadores y empresarios como Maritza Rivas y Gustavo Trujillo nos muestran desde su experiencia que se puede optar por una economía ecosustentable, que si se hace con creatividad se puede emprender como lo hace Trujillo con sus dulces de cardamomo, manteniendo un equilibrio entre la economía y el ambiente y que además de ello puede brindar empleo directo por medio de la producción de estos cultivos.

Cabe decir que existen más apuestas agricultoras amigables con el ambiente como estas, pero como esta también, son desconocidas por muchos agricultores que siguen manejando las mismas practicas agricultoras que solo explotan los terrenos sin dejar beneficio alguno, es por ello que se debe incentivar estas alternativas para retribuir a la tierra los frutos que nos brinda día a día.

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