El Conflicto Político, Social y Armado y su afectación en la población juvenil del municipio de Algeciras (Huila)

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Los jóvenes, los niños y la comunidad Algecireña en general se han visto afectados profundamente por el conflicto, no obstante, no todo es desesperanza, un grupo de jóvenes del municipio se empeña en salir adelante junto a su comunidad a pesar del fuerte peso de la guerra, desde las plurales formas de participación en diversas áreas de trabajo, en estas logran reconstruir un futuro a la medida de todos.

Colombia ha sufrido por más de 50 años las crueles consecuencias que deja el intenso conflicto político, social y armado interno. Las víctimas, los sobrevivientes, los excombatientes de grupos armados y la sociedad en general aún no cicatrizan las heridas profundas y dolorosas que dejan las olas de la guerra, como es el caso de muchas familias victimas del desplazamiento, que además de perder su territorio, en ocasiones han perdido familiares o amigos. Muchas de estas personas acogidas a un plan nacional de reparación de victimas recibieron un acompañamiento por parte de algunas entidades Gubernamentales, sin embargo, en muchas ocasiones no hay garantías reales tanto para los afectados como para los desmovilizados.

En el articulo, “Algeciras: entre el desplazamiento y los asesinatos“, publicado por la Fundación Paz y Reconciliación, se menciona que, “Es necesario nombrar que los asesinatos sistemáticos contra lideresas y líderes sociales, al igual que de excombatientes, se ha convertido en una constante que ha cobrado solo en el periodo de aislamiento, al menos, la vida de 7 personas que hacían parte de procesos sociales, que se encontraban en proceso de reincorporación o eran familiares de éstos”. El artículo, también menciona la alta cifra de destierros, que oscilan entre al rededor de 24.662 para el año 2020, que según la Personería Municipal se dan en dicho territorio, “hay que mencionar que esta crítica situación de Derechos Humanos y desprotección hacia los habitantes de Algeciras ha venido agudizándose desde 2018, año en el que, según la Defensoría del Pueblo, hubo un incremento en los casos de extorsiones, homicidios, amenazas a través de panfletos e instalación de minas antipersonal.” La Defensoría del Pueblo, en julio de 2018, emite una alerta temprana que evidencia los riesgos de la población algecireña en los que se ven afectados aproximadamente 4.500 habitantes de la zona entre estos agricultores, ganaderos, comerciantes, lideres sociales, reincorporados y otros sectores de la sociedad.

Una paz estable y duradera sigue siendo la ilusión de muchos colombianos que desde la firma del Acuerdo de Paz del pasado 2 de octubre del 2016 le dijeron “Si a la Paz”, y aunque, finalmente el resultado de la consulta popular del plebiscito sobre los acuerdos de paz en Colombia acordada por el Gobierno del ex presidente Juan Manuel Santos y las fuerzas armadas revolucionarias de Colombia, arrojaron como producto final un “No”, las diferencias de los resultados fueron de escasas cifras. La alianza del gobierno y estos grupos insurgentes, tenia como objetivo dar fin al conflicto armado interno del país y velar por la no repetición de la violencia. El documento de 294 paginas esta dividido en 6 puntos importantes, la reforma rural integral, la participación política, el fin del conflicto, la solución a la problemática de las drogas ilícitas, las victimas y la implementación, verificación y refrendación. Según CCN en español, canal de televisión por suscripción de origen estaunidense dirigido a américa latina; muchos de los departamentos que fueron afectados directamente con el conflicto armado y que tuvieron mayor cantidad de victimas en el país, fueron los que mayoritariamente le dieron el “Sí” a la votación; La nota nos presenta un estudio realizado por dos estudiantes de doctorado de la Universidad de Illinois y la Universidad de Columbia, que afirman que, “no solo en las zonas periféricas hubo mayor apoyo al acuerdo con las FARC, sino que en el “Sí” ganó en el 86 % de los municipios más pobres del país, así como en el 67 % de los municipios con mayor número de acciones violentas”. Para el municipio Algecireño, el panorama resulta familiar, mientras que el departamento del Huila dejo como resultado final un “No” dentro de la jurisdicción del mismo, hubo un total de 2.761 votos a favor que dejaron claras las intenciones dentro del territorio. 

La juventud algecireña ha sido fuertemente golpeada por el conflicto político, social y armado a causa de grupos al margen de la ley, consecuencia de esto, la mayoría de jóvenes y niños han crecido en un panorama crudo y violento que representa todo un reto en la sociedad actual. Los peligros que advierte esta realidad social van desde el mismo desplazamiento o muerte, hasta el ingreso en los diferentes grupos armados, pasando por la discriminación, la exclusión de grupos sociales, el trauma de sus experiencias vividas, entre muchas otras que varían de los factores edad, contexto social y otros como lo afirma el profesor de la Universidad de Manizales Germán Muñoz doctor en ciencias sociales, niñez y juventud del Centro de Estudios Avanzados en Niñez y Juventud de la Universidad de Manizales-Cinde. 

Según una investigación de la Universidad Cooperativa del año 2019, las cifras de víctimas del conflicto en el municipio de Algeciras son realmente preocupantes; del año 2000 hasta el 2011 con excepción del 2010 las cifras hacienden a más de 1.000 personas afectadas por año, y aunque este nos revela un horizonte desalentador, los continuos procesos participativos de la comunidad han logrado transformar su cotidianidad generando espacios donde los jóvenes son los principales labradores de su futuro desde las diferentes áreas de esparcimiento.

Como es el caso de varios líderes juveniles que desde sus campos de experiencia le apuestan a una reconstrucción social por medio de la paz. Desde la plataforma municipal de juventud Jhonny Efred Perdomo Cortes representante legal, cumple labores en la presidencia y en el consejo de Paz y cultura, este, se encarga de liderar procesos juveniles en el municipio desde hace 6 años, principalmente con grupos de teatro, música, humor, entre otros, que son de gran impacto en el sector y que han mejorado la condición de vida de muchos niños y jóvenes que encuentran en los colectivos un instrumento de refugio. 

Plataforma Juvenil del municipio de Algeciras (Huila)

Elías Daniel Cedeño, integrante activo de la plataforma y fiscal de la misma, en entrevista con El Digital, plantea, “Hemos tenido la oportunidad de trabajar de la mano con varios grupos y organizaciones, y una de estas ha sido la hoy empresa Tejidos Verdes, quien ha influido en temas ambientales y sociales que fomentan la paz en el municipio, hemos podido llegar a acuerdos donde los jóvenes son los principales participes”.

Por medio de la empresa Tejidos verdes SAS, Andrés Camilo Cuenca un joven agricultor emprendedor, sobreviviente del conflicto político, social y armado en su Municipio, representa legalmente desde el año 2020 la organización que se encarga de realizar la gestión ambiental en el territorio en procesos que le apuntan al desarrollo sostenible de la Región, paralelamente ejerce la tarea de ser consejero de paz para el medio ambiente y director del sistema de gestión de calidad y certificación de la asociación de aguacateros Asprolibertad que pretende exportar sus productos a Europa. 

Desarrollo medio ambiental, Organización Tejidos Verdes 

Jhon Smith Rincón dirigente comunitario y social desde la Fundación Paz y Esperanza a partir del año 2018, viene trabajando por la paz, la reconciliación, las victimas, la población vulnerable y la defensa del ambiente con niños, jóvenes, y población en general del municipio; viene desempeñando el cargo de fiscal de la junta de acción comunal del barrio Abraham Palacios y simultáneamente figura en el consejo de paz en procesos de reconciliación y la edificación de espacios donde la comunidad crea herramientas de articulación para la construcción de una sana convivencia entre los habitantes durante jornadas de entretenimiento.

Rincón, nos cuenta, “Cuando uno le aporta al trabajo comunitario, sin esperar nada a cambio, se siente satisfacción de apoyar las políticas publicas independientemente del apoyo de las administraciones. Lo fundamental  es  la solidaridad  y el apoyo a todo el tema de la construcción de la paz”. 

Trabajo en comunidad, Fundación Paz y Esperanza.

Las propuestas lideradas por jóvenes comprometidos por la paz desde la instancias deportivas, culturales, ambientales, y muchas otras de las esferas de intervención, han sido de gran importancia en la visibilización de espacios participativos que abren una nueva puerta de oportunidades y esperanza para sus habitantes; sin embargo, las problemáticas como inversión social y el abandono estatal, resulta ser un factor tan trascendental como el mismo conflicto.

Mauricio Trujillo Mejía, presidente del Consejo municipal de Algeciras (Huila), en conversación con el medio nos dice, “Cuando entramos a actuar en procesos sociales y culturales en la población, entramos a jugar un papel fundamental en la articulación del desarrollo en comunidad que aporta en el empoderamiento juvenil y el reconocimiento de la identidad de los entornos y de igual modo, permite a los jóvenes creer en cada una de las instituciones y que se apropien de los procesos que llevan a cabo, aun así, sin el apoyo de las instituciones no es posible que se formen.”

Karen Sofía Herrera, técnica en manejo ambiental y egresada de la Escuela superior de administración pública ESAP, nos expresa, “Los jóvenes tienen iniciativas muy grandes, pero el paso más importante que se debe dar es reconocer que estamos aún en medio del conflicto armado, y que a pesar del proceso de paz y de la tranquilidad que genera, todavía los hechos victimizantes no se acaban del todo. Muchas de las iniciativas por parte de jóvenes, grupos sociales, fundaciones y cooperativas que le han apostado a la creatividad, el reconocimiento de los trabajos realizados, la motivación periódica y la involucración de la comunidad, entre otras, se han visto gravemente afectadas por las escasas oportunidades que se generan a raíz de la pobre intervención institucional que no logra vincularse o darle la importancia que merece a estos procesos que generalmente terminan estancados o incluso desapareciendo por la falta de apoyo y voluntad gubernamental, sumado a esto, el corto presupuesto y la insuficiente gestión.” 

 

 

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