La vida civil y familiar de los militares retirados

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El Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT), es una afección de salud mental que muchos militares padecen luego de retirarse. En el 2015, se calculó que el 22% de los que componían las Fuerzas Armadas padecían de este trastorno, afectando no solamente a la persona en si misma, sino también a sus familias.

Son muchos los militares en Colombia que han vivido situaciones traumáticas a lo largo de sus años de servicio. El hacer parte del Ejército Nacional colombiano, conlleva múltiples sacrificios y situaciones de peligro, en ocasiones, muchos de ellos terminan con heridas de bala, sin alguna de sus extremidades, sin audición o desarrollan tinnitus (silbidos en los oídos), las experiencias de estar bajo ataque, el ver morir un compañero y no haber podido hacer nada, terminan generando grandes problemas psicológicos, que con el tiempo, cuando ya no deben portar el uniforme, ni el arma, crea problemas para adaptarse de nuevo a la vida civil y familiar.

Antes de la desmovilización de las FARC se registraron cerca de mil militares heridos cada año, es decir, entre 2 y 3 personas heridas por día, según las cifras del Hospital Militar. Rosmery Garzón, Teniente Coronel Coordinadora del Departamento de Psiquiatría del Ejército Nacional en 2015, calculó que el 22% de los que componían las Fuerzas Armadas, padecían de Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT), una afección de salud mental que algunas personas desarrollan tras experimentar o ver algún evento traumático.

Alejo Durán, soldado retirado, sufre de este trastorno, en entrevista con El Tiempo, relata los sucesos traumáticos que hicieron que padeciera esta afección. Años después de retirarse, Durán no puede ver uniformes, no tolera las multitudes, ni los ruidos inesperados, nada que le recuerde al Ejército, incluso, tiene pesadillas consecutivas cada noche, todo esto dificulta que aquellos que han sido heridos y han presenciado dichos eventos, se les dificulte tener una vida familiar y social sencilla.

En una entrevista con EL Digital, el psicólogo Bernnie Herrera, explica, ¿Cuáles son los efectos psicológicos que tienen los militares, al ver la muerte de sus compañeros o al ser heridos de gravedad, sufrir algún tipo de amputación y cómo influye esto cuando deben acoplarse a su vida cotidiana?

Sin embargo, no todos los militares terminan con problemas de salud mental, a veces, el problema de salud no se encuentra en lo psicológico, ni se desarrolla de inmediato; ejemplo de ello son los problemas físicos, que pueden ser los más frecuentes en los militares, afecciones que se han desarrollado lentamente, producto de sus largos días en zonas montañosas, desérticas o boscosas, de una mala alimentación e incontables noches sin dormir, situaciones que producen grandes afectaciones en sus articulaciones, en su sistema sanguíneo, pulmonar, cardíaco e insomnio.

Willian Mendoza González, Sargento Mayor de Comando (SMCr) retirado hace 6 años, a quien después de 29 años y 6 meses de servicio su salud le pasó factura, ya que luego de su tiempo de trabajo, la tensión alta, el ácido úrico, y las articulaciones de sus rodillas desgastadas, no le permitieron acoplarse de la mejor manera a su vida civil y familiar.

No solo los militares son los afectados, sus familias, también se han visto damnificadas, el no tener un esposo o un padre presente en caso, genera mucha tristeza, y cuando ya está en casa, el ver como le duele su cuerpo y no poder compartir con el a plenitud, ocasiona un gran dolor en los demás. Es así como lo expresa Laura Mendoza, hija del SMCr Willian Mendoza, en esta corta entrevista.

Y para aquellos que no se han retirado, ¿Cuál es la perspectiva de una vida civil y familiar? Oscar Augusto Vera, Sargento Mayor (SM), nos cuenta sus expectativas de una vida sin uniforme, ni armas. 

Entrevistas

El SM, Oscar Vera, también nos comparte sus experiencias con soldados heridos y comenta, que el acompañamiento psicológico que da el Ejército a sus militares es constante, y que también, es importante que las familias ayuden a aquellos ya retirados a adaptarse mejor.

Ser militar en Colombia no es una profesión fácil, pues al estar expuestos a momentos de vida o muerte, y tener que escoger como lo dice el SM Vera, a quién dar prioridad por salvar su vida, genera grandes problemas psicológicos como el TEPT, problemas que no son tratados correctamente y que no tienen un seguimiento médico adecuado, para la solución de este tipo de afecciones. El reto más grande de un militar, es volver a tener una vida civil y familiar normal, comprendiendo que la familia y la sociedad juegan un papel muy importante, y son vitales, para que ellos, los militares, puedan adaptarse de una mejor manera a una vida que muchos desconocen.

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