Las colillas de cigarrillo, un fuerte contaminante

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El tabaquismo en la sociedad según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se considera un importante problema de salud pública pues se estima que más de ocho millones de personas fallecen a causa de su consumo. Sin embargo esto no implica una problemática llanamente de convivencia pues también afecta directamente a la naturaleza.

Por: Laura Bautista y Carolina Mendoza

En la actualidad se estima que los fumadores compran un aproximado de 6,5 billones de cigarrillos al año, lo que significa 18 mil millones por día, y de estos, 4,5 billones son depositados en espacios públicos, así lo evidencia un estudio realizado por National Geographic Society. El cigarrillo  tiene unas 4.000 sustancias químicas reconocidas, entre ellas, la nicotina, el alquitrán y el amoniaco, todas estas son cancerígenas e influyentes en la muerte de más de seis millones de personas al año, con el fin de crear conciencias aceca del tabaco y sus consecuencias se declara el 31 de Mayo como el dia sin Tabaca asi lo declaro Organización Mundial de la Salud (OMS).

La siguiente infografía, evidencia la situación en el territorio Nacional respecto a las cifras de fumadores (Datos del Ministerio de Salud)

Aunque la mayoría de componentes se desintegran al fumarse, otros no desaparecen por completo, pues la parte del filtro conocida como “colilla” se convierte en un importante contaminante ambiental, Cindy Zipf, directora ejecutiva de Clean Ocean Action (Acción oceánica limpia) plantea que, “Hay algo con arrojar la colilla de cigarrillo, y es que es tan automático”,  pues se calcula que solo la tercera parte va a la basura mientras que el resto es arrojado a la calle con una abrumadora indiferencia.

Según el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo cada año se tiran al suelo entre cuatro y seis billones de colillas de cigarrillo. Cada una de ellas, tarda 10 años en descomponerse. Asi lo evidencia una investigacion nombrada “la caneca que recicla colillas de cigarrillo” hecha por la universidad ECCI (Escuela Colombiana de Carreras Industriales) en Bogotá. La mencionada experiencia arroja que en la capital colombiana actualmente se arrojan 10.000 colillas por cada hora que pasa, es decir, anualmente se arrojan 95 millones de colillas al piso en Bogotá.

Los jóvenes son quienes presentan un consumo mayor de cigarrillos, ademas admiten no preocuparse por como desechan las colillas.

Tabaquismo 

La materia que compone los filtros de cigarrillos son derivados del petróleo tales como el acetato de celulosa dicho componente tiene como uso diluir y enfriar el humo que inhalan sus consumidores además de contener parte del alquitrán que conforma el cigarrillo. Es importante mencionar que al ser desechados es equivalente a botar elementos compuestos de plástico y metales pesados además de otros químicos que no se desintegran por completo generando así diversas problemáticas ambientales,  tales como la contaminación, incendios forestales e incluso muerte de especies animales.

Un factor importante de la contaminación producida por los filtros del cigarrillo es la afectación a especies animales, debido a que algunas aves les resulta difícil conseguir materiales para la construcción de sus nidos obligándolas a buscar un material nuevo como las colillas, así lo expreso el analisis llamado Las aves usan colillas de cigarrillos en sus nidos para repeler insectos” realizado por científicos de la Universidad Nacional Autónoma de Mexico, donde se observó que ciertas aves, como el gorrión común Passer domesticus, incorporan colillas en sus nidos y éstas por su contenido (nicotina e hidrocarburos) funcionan como insecticidas que pueden ser de ayuda o afectar la salud de las aves.

Algunas especies marinas también se ven afectadas debido a que los restos de colillas pueden llegar por medio del viento, la lluvia o el sistema de alcantarillado a los océanos, ríos o quebradas en los que se reproducen especies como moluscos, peces, reptiles  y pueden resultar envenenándolas por los diferentes componentes de las colillas como el cadmio, arsénico,  metanol o también, pueden bioacumularse en estos animales, con los que nos alimentamos, y así afectar directamente la salud de las personas.

La OMS, identificó que sólo 1 de cada 3 países monitorean el consumo, en algunos países se están desarrollando medidas para mitigar está problemática que afecta la salud y la naturaleza. Es por esto, que se ve la urgencia de crear medidas para mitigar esta problemática, en diferentes países se ha trabajado para lograrlo con acciones como la creación de soluciones químicas que disuelven los filtros, para convertirlos en un material parecido al plástico que sirve para repuesto de carros o hacer productos como sillas o mesas; un proyecto llamado Mantis es de una diseñadora chilena, Alexandra Guerrero convierte las fibras de los filtros en ropa, estas se recolectan, se purifican, se tiñen y se mezclan con lana de oveja; entre otros.

Se han realizado diversos estudios y campañas sobre el depositar la basura en un espacio público en las costas (basuraleza), que arrojan resultados sorprendentes, uno de ellos es que la primera fuente de basura mundial no son los envases de alimentos, ni las botellas, ni las bolsas de plástico, son las colillas de cigarrillo, estos residuos pueden viajar miles de kilómetros y contaminar diferentes ecosistemas y su efecto puede durar entre 7 y 12 años.

Yull Breiner Gonzáles, Ingeniero Ambiental  de la Universidad del Cauca, plantea algunos factores que pueden influir en la disminución de esta problemática.

En colombia se está optando por purificar los filtros de los cigarrillos para extraer componentes como el acetato de celulosa y polímeros ya que estos son los más contaminantes de las fuentes hídricas, la flora y la fauna, lo que sería el diseño y producción de colillas biodegradables. Aunque existen algunas mejoras en el sector, no se ha demostrado que la industria tabaquera haya conseguido producir filtros totalmente biodegradables, únicamente filtros que se fotodegradan más rápidamente.

En Bogotá se arrojan casi 95 millones de colillas por año, la organización Greenpeace señaló que, “A los tres millones de muertes que cada año se asocian al consumo de tabaco en el mundo, los efectos de las colillas de cigarrillos se están encargando no solo de atacar en una primera fase distintos órganos en el cuerpo de las personas, sino de afectar diferentes espacios de la naturaleza cuando se han convertido en desperdicios“. El Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino de España, dijo que cerca del 3% de los incendios forestales se originaban por colillas abandonadas en la naturaleza, una colilla mal apagada dejada en el campo o lanzada desde un vehículo puede provocar un incendio.

Los jóvenes de No más colillas Bogotá han recogido más de 75 mil colillas de las calles de la ciudad, disponen en varios puntos de la ciudad ceniceros elaborados con material reciclado, para que allí depositen los residuos los fumadores de la capital; también, realizan jornadas de concientización a la comunidad sobre el impacto negativo que generan los filtros de cigarrillo al ambiente.
Por lo menos 60 estudiantes son los que hacen parte de esta organización, recolectan las colillas de cigarrillo en zonas universitarias y en localidades de la ciudad de Bogotá con los residuos generados de 2.500 cigarrillos se fabrican 50 hojas y 50 borradores para tableros acrílicos que son utilizados por los docentes universitarios de la Universidad Santo Tomás, Universidad Piloto de Colombia, Universidad Católica de Colombia y la Institucion Universitaria Politécnico Grancolombiano que también apoyan esta campaña.

Luis Miguel Pino, egresado del Politecnico Grancolombiano, comparte su experiencia respecto a voluntariados que reflejan una esperanza de cambiar ante una problemática que ha sido normalizada socialmente.

Matías Asun, portavoz de Greenpeace Andino y director de Greenpeace Chile, señala que, “Se trata de una industria que ha dejado una extensa estela de muerte y enfermedades en millones de personas a lo largo de los años. Ahora, además, sus productos se encargan de dañar severamente el medio ambiente. Como exigencia obligatoria las tabacaleras debieran incorporar elementos biodegradables en sus cigarrillos. A ello, además, se debe sumar la toma de conciencia por parte de la población respecto de los graves efectos que genera una colilla mal eliminada“.

 

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