Los hijos de quienes participan en el conflicto, también son víctimas

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Los hijos de la familia Zambrano Meneses sufrieron afectaciones emocionales tras la captura de la madre, nunca fueron reconocidos como víctimas 

El acuerdo de paz significó un alivio para las personas que han sufrido directamente el conflicto armado, como las victimas de destierro que desde el año 1985 hasta 2012, cuatro años antes de que se firmara el acuerdo de paz, se tenía un registro de casi 6 millones de desterrados. Las víctimas de destierro no son sólo aquellas familias que son obligadas a salir de sus tierras, o son despojados de ellas, también son las que por salvaguardar su integridad deciden salir de su territorio, como es el caso de la familia Zambrano Meneses que, por proteger la integridad de la madre de familia, prefieren no volver al pueblo que habitaron y donde con perseverancia construyeron un hogar y una finca.

La historia empieza

La historia de la familia, pero sobre todo de los hijos de la pareja, Edwin Zambrano y Aleidy Meneses, comienza el 27 de enero del 2012, según relata Edwin Zambrano, hijo menor de la pareja, en horas de la madrugada llega un grupo de personas y le entregan un papel a su progenitora diciéndole que quedaba en estado de detención por parte de la Fiscalía General de La Nación; aunque Edwin era muy niño y no recuerda detalles, la señora Aleidy Meneses de 29 años de edad, quien vivía en la vereda Altamira en zona rural de Neiva, participaba activamente en la junta de acción comunal de la vereda y era líder del grupo zonal de la vereda que integraban las madres de familia que pertenecían al programa Familias en acción, era sindicada de participar en un atentado en contra de una estación de policía, en el municipio de Palermo en el año 2010, donde dos uniformados habrían perdido la vida, y uno más, resultado herido. Las pruebas con que el ente acusador respaldaba la captura era que la motocicleta, a la que posteriormente se le instaló el material explosivo y se se realizó el atentado había sido comprada por la señora Aleidy Meneses y su esposo, al parecer con dineros proporcionados por la, hoy extinta, guerrilla de las FARC, según declaraciones de un desmovilizado conocido como alias “Gilberto” quien la acusaba de la participación en el atentado y colaboración con esta guerrilla, exactamente con el Frente 66 Joselo Losada, según relata Edwin, él no tenía conocimiento del supuesto historial delictivo con el que acusaban a su madre y menos del supuesto alias que le asignaron, pues las autoridades y los medios locales titulaban la noticia de la captura de la guerrillera “alias cachete”.  Edwin Zambrano, recuerda los hechos del día de la captura a su madre, y donde inicia el drama para los hijos de Aleidy

El drama para esta familia duro aproximadamente seis años, en los cuales debieron buscar la manera en la cual la señora Aleidy fuera mayormente beneficiada y consiguiera su libertad de la forma más rápida; según Edwin, el abogado que se hizo cargo del caso, “le aconsejó que se declara culpable, seguramente le darían rebaja de pena por buen comportamiento y con el  proceso de paz podía salir”. La señora Aleidy, fue sentenciada a 36 años de prisión por la muerte de los policías Ulver Wilfredo Alba Charry y Marcos Antonio Mariano Gómez,  pertenecientes a la estación de policía  en el municipio de Palermo, ocasionada por la explosión de una motocicleta cargada con explosivos. Después de seis años de la señora estar en prisión, recobro su libertad pues en el Acuerdo de paz, se aprobó la ley de amnistía que consiste en que los presos de las FARC que estuviesen en prisión quedarían libres a efectos de poder continuar con el proceso de reincorporación civil del Acuerdo de Paz, “fueron tres planillas en que salieron, mi mamá salió en la segunda”.

“También somos víctimas”

Según Edwin a su progenitora “la acusaban de cosas que no eran”, algunos portales web titularon la noticia de la captura de Aleidy señalando a esta como guerrillera, a pesar de que entre los delitos de los que se acusaban se le sindicaba por colaboración con la ex guerrilla de las Farc,  el hecho de la separación de la familia de una forma tan repentina y la reclusión de la señora en el centro penitenciario en la ciudad de Cali, incrementó el drama de Edwin y su hermano Kevin, Edwin relata que la única ocasión en que un ente gubernamental se acercó a la familia fue cuando el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) pretendía separarlos de su progenitor, “en ningún momento alguien se acercó a ayudarnos, a brindarnos un apoyo de ningún tipo, solo en una ocasión alguien de un partido le ayudo a mi papá para que pudiera ir a visitar a mi mamá a la cárcel en Cali”, y concluye, “también somos víctimas, y a nosotros nadie nos ha reconocido como tal” además que, como relata Edwin, la relación entre los miembros de la familia se desestabilizó, las condiciones de vida de los dos menores de edad, Edwin y Kevin que en ese entonces tenían nueve y once años de edad respectivamente, cambiaron debido a que el padre debió hacerse cargo de la familia, la finca y atender el proceso penal que enfrentaba su esposa.

Imágenes de la captura de la señora Aleidy

Luego de la captura de Aleidy Meneses, Edwin cuenta que además de eso en el desplazamiento desde la vereda Altamira en el corregimiento de Chapinero, zona rural de Neiva, minutos después el vehículo en el que se desplazaban fue atacado “se escucharon dos explosiones”, al parecer este hecho fue perpetrado por la ex guerrilla sin saber que dentro del vehículo se encontraba la señora en calidad de detenida, sin embargo este hecho perjudicó aún más a la señora, según el archivo digital La Nación “La comisión de investigadores que capturó a la supuesta miliciana, fue atacada por insurgentes en momentos que salían de la vereda. “Detonaron una carga explosiva al paso de la caravana, y empleando armamento de largo alcance intentaron impedir el procedimiento policial”, dijo el comandante de la Policía en el Huila, coronel Juan Francisco Peláez Ramírez.” cabe aclarar que el manejo de la información por portales web acerca de esta captura fue distorsionante, a continuación se relacionan algunos titulares de publicaciones acerca del suceso, del historial delictivo que le imputaban.

No acaba

Pese al proceso penal que enfrentaron los hijos de la señora Aleidy, esta recobró su libertad en el año 2018, en este mismo año inició un nuevo drama pues el temor de que la señora sea víctima de persecución, de la que también han sido víctimas exguerrilleros que se acogieron al proceso de paz, la familia prefirió dejar abandonada la finca que tenían, misma donde se dio la captura de la madre, y desplazarse a otro corregimiento en el cual se sienten más cómodos pero no seguros, pues “constantemente uno se siente perseguido, vigilado, a mi mamá en una ocasión la estaban siguiendo y ella se dio cuenta, llamo a la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) y le dijeron que era una persona asignada para que la protegiera durante los primeros días”. Aldemar Macías, sociólogo, explica por qué las familias se ven afectadas en el ámbito social, al encontrarse en una situación donde un familiar esta vinculado con grupos al margen de la ley

Desde el surgimiento de la guerrilla más antigua de América Latina en 1966, año en que se autodenominan Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), surge la guerra Estado-Farc y con este también el periodo más extenso de conflicto político, social y armado entre un Estado y una guerrilla; después del surgimiento de las FARC, más personas se alzaron en armas en contra de las políticas de Estado y exigiendo sus derechos lo que llevo a que se conformaran más grupos guerrilleros entre ellos el Ejército de Liberación Nacional (ELN), Ejército Popular de Liberación (EPL) y el M-19 conocido también como el Movimiento 19 de abril; según el Centro de memoria histórica hasta el año 2012 el Conflicto Político, Social y Armado en el país había cobrado la vida a 218.094 personas, de las víctimas fatales 40.787  (19%) fueron combatientes y 177.307 (81%) civiles, 27.023 personas fueron víctimas de secuestros de los cuales 24.482 (90.6%) se le atribuyen a guerrillas activas en este periodo de tiempo, de las 23.161 víctimas de asesinatos selectivos 3.899 (16%) de estas se le atribuyen a guerrillas, de los 1.982 casos de masacres donde trágicamente perdieron la vida 11.751 víctimas se le atribuyeron a las grupos subversivos al margen de la ley el 17%; sin olvidar a las víctimas de acciones bélicas, los ataques a bienes civiles, atentados terroristas, desapariciones forzadas, violencia sexual, desplazamiento forzado, minas antipersona y reclutamiento ilícito. Cabe resaltar que dentro de los grupos causantes no están solo las guerrillas, también hay víctimas de paramilitares, fuerza pública y grupos armados no identificados.

En 2011 el Gobierno Nacional, en cabeza del entonces presidente de la república Juan Manuel Santos, mostró intenciones de retomar los diálogos de paz con la guerrilla de las FARC, en este entonces era una de las que tenía mayor incidencia en el país y de las mejores consolidadas a pesar de que se había ido debilitando, este mismo año iniciaron los diálogos de paz que resultaron en la firma del Acuerdo de Paz  en 2016.

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