Residuos en el confinamiento

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El confinamiento derivado de la cuarentena que se dio a partir de la Pandemia, ha cambiado totalmente nuestro modo de vida a corto y mediano plazo; esto significa cambios en nuestros hábitos, nuestro diario vivir y en lo que consumimos y desechamos. Dichos desechos y su manejo, tanto los corrientes como los producidos por pacientes positivos de COVID-19, no deben ser ignorados y ameritan un tratamiento especial.

Por: Karen Daniela Fernández Olaya y Yeison Stiven Cano Riveros

La generación de toneladas de residuos generales es un problema a nivel mundial provocado por la sobreexplotación de los recursos naturales y a la adopción de un estilo de vida consumista y mercantilista, que nos obliga a la acumulación de objetos y a la creación de “necesidades” innecesarias, que hoy por hoy como consecuencia alteran los ecosistemas, ocupan una gran cantidad de espacio, contaminan el agua, la tierra y el aire. Los diferentes tipos de residuos generados dificultan la calidad de vida de todas las especies, pues las actividades humanas contaminantes son cada vez realizadas en mayor cantidad y producen problemáticas ambientales debido a la alta gestión en el manejo de basuras. 

En Colombia, el manejo integral de residuos sólidos, no se lleva a cabo de la mejor manera, pues son muchas las ciudades en donde no se cuenta con una adecuada disposición de los residuos, para un mejor re-aprovechamiento de los mismos, así como el desconocimiento de los diferentes tipos de desechos, como: los orgánicos aprovechables, los inorgánicos y  residuos peligrosos. Para el 2017, según un informe de la revista Semana, el municipio de Cajicá (Cundinamarca), con una población de no más de 60 mil habitantes, logra aprovechar unas 350 toneladas de desechos orgánicos, más del 20% anual de sus residuos.

Según el Informe de Disposición final de Residuos Sólidos – 2018 (Documento de 97 páginas), Colombia con 1102 municipios,  generó un promedio de 30.973 Ton/día de residuos sólidos. El territorio nacional contaba con 308 sitios de disposición final para la recepción de residuos sólidos, de los cuales 192 fueron autorizados (rellenos sanitarios, celdas transitorias) y 116 no eran autorizados (botaderos al aire libre). Si nos fijamos en el aumento de actividades económicas en el país que es directamente proporcional al aumento de los residuos sólidos, la vida útil de los diferentes lugares establecidos para la disposición final de estos residuos sería menos de lo proyectado, y su impacto como fuente  directa de gases invernadero, pronto sería incontrolable.  

Con fines de reducir la emisión de estos gases invernaderos,se crean diferentes alternativas para el  aprovechamiento de residuos que poseen nuevas tecnologías para el desarrollo de estos procesos. Entre estos, encontramos dos casos en el país, el Relleno Sanitario Magic Garden, en la Isla de San Andrés, que, desde el año 2012 cuenta con un sistema de recolección de basuras, dos cámaras de combustión, una cámara poscombustión y un sistema de turbinas que calienta el aire y lo convierte en energía. Sin embargo, a la fecha de elaboración del  informe, la planta de incineración no había iniciado su funcionamiento puesto que no se había logrado garantizar las condiciones en las cuales debían ingresar los residuos sólidos para este proceso. A pesar de esto, en una nota publicada por el medio Caracol Radio a finales de marzo del 2019, en una visita realizada por Jonathan Malagón, Ministro de Vivienda, en San Andrés comenzaría a operar la planta de tratamiento para ese año.

El siguiente caso es, el  Relleno Sanitario Biorgánicos del Sur del Huila, ubicado en el municipio de Pitalito, (Huila), que recibe residuos sólidos de 11 municipios del Departamento (Acevedo, Altamira, Elías, Guadalupe, Isnos, Oporapa, Palestina, Pitalito, Saladoblanco, San Agustín y Timaná) y cuenta con una planta de tratamiento que se da gracias a la separación de la fuente que realizan los habitantes de los diferentes municipios con la ayuda del programa “Huila sin Basuras”. Los diferentes residuos son apilados y reutilizados en fertilizantes y otros materiales dependiendo de su clasificación.

Biorganicos del Sur del Huila


Por su parte, los otros 25 municipios del Huila (incluyendo la capital que aún no cuenta con un planta de tratamiento residuales) depositan sus residuos sólidos en el “Relleno de los Ángeles”. Ubicado en zona rural del corregimiento de Fortalecillas, cuenta con 156 hectáreas y que según la cadena radial RCN radio en el 2015, tendría una vida útil de 20 años o más. En la siguiente gráfica referenciamos datos de las toneladas por día (Ton/día) que se generaban para el año 2018 en Colombia, el Huila y Neiva su capital, junto con su respectiva población.

Gráfica de residuos en el 2018 

Pese a que el “Relleno Sanitario de Los Ángeles”, hace parte de los depósitos legales que más vida útil tienen en el país, diferentes factores hacen que hoy en día estas cifras se reduzcan drásticamente y más aún, para un departamento donde 25 de sus 37 municipios no realizan separación en la fuente y tratamiento final de los mismos. Factores como el que recientemente estamos atravesando frente a la pandemia del covid-19 que inició en Wuhan (China) y que hoy en día nos tiene en confinamiento. A grandes rasgos, podríamos asumir que si cientos de prácticas económicas hicieron una pausa, y algunas se han reactivado de manera lenta, esto impactaría a la producción de residuos sólidos en los dos últimos meses por el confinamiento. Pero este no es el caso. Debido al confinamiento que millones de colombianos aún mantenemos en nuestros hogares una vez se dio a conocer el Decreto 457, que ordenaba el aislamiento y confinamiento obligatorio a partir del 25 marzo de 2020 a las 00:00 horas. Según Hugo Javier Peña, Secretario Ambiental de Desarrollo Rural del Municipio, en Neiva, la cantidad de residuos sólidos generados, “Aumentó en un 35% los meses de abril y mayo de 2020, en comparación de estos dos meses en el año 2019”.

Residuos en tiempos de pandemia

Por otra parte, la generación de residuos sanitarios, o residuos peligrosos, reconocidos por sus características infecciosas, tóxicas, corrosivas, inflamables, radioactivas; también generan un impacto ambiental, un riesgo a la salud humana y una mayor probabilidad de riesgos biológicos (bacterias, parásitos, virus, etc.), debido a que las actividades que más producen residuos peligrosos, corresponden a las distintas instituciones prestadoras de servicio de salud. A nivel nacional, existe el Manual de Procedimientos para la Gestión Integral de Residuos Hospitalarios y Similares, la GIRHS (Documento de 105 páginas), que es el documento expedido por los ministerios del Medio Ambiente y de Protección Social. Todas las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) y las empresas encargadas de la recolección, transporte y eliminación de residuos hospitalarios, patológicos o peligrosos, deben regirse bajo estos protocolos. 

En el Huila el proceso de recolección, transporte y eliminación de residuos peligrosos está en manos de la entidad privada: Incihuila S.A.S, quién es la encargada de todos los residuos peligrosos generados en el departamento por las entidades de salud. Según datos suministrados de la Secretaría de Salud municipal de Neiva,  las entidades de salud que más generan residuos hospitalarios son: Hospital Universitario, Clínica UROS, Clínica Medilaser, ESE Carmen Emilia Ospina y Sociedad Clínica Emcosalud. El último proceso que se le realiza a estos residuos es la incineración controlada, realizada en la planta de Incihuila, ubicada cerca del “Relleno de Los Ángeles”.

Pese a que este procedimiento está regulado por el manual de GIRHS, en el país, y más específicamente en la ciudad, no se ha tenido en cuenta el manejo que se le está dando a los residuos peligrosos que se generan por los pacientes atendidos en situaciones como la que vivimos, con el covid-19, ya que la gran mayoría de pacientes son atendidos en casa. Así se evidencia en el boletín de salud informativo de la alcaldía de Neiva actualizado hasta el 23 de mayo:  132 casos positivos en Neiva, de los cuales 120 se habían recuperado en casa. Y hasta el momento no se conoce ningún plan de manejo o separación por parte de la IPS que prestan el servicio de salud, para el tratamiento de los residuos peligrosos generados por sus pacientes. La secretaria de ambiente se refirió al tema como algo ajeno, ya que es deber de las IPS garantizar este servicio, a pesar de que es la entidad a cargo de que las IPS cumplan con su protocolo. No obstante, parece ser un tema que pasa de mano en mano sin el mayor cuidado de los riesgos que pueda conllevar.

Todos somos conscientes de que estamos atravesando por tiempos caóticos, aún así una forma de buscar la superación de esta situación es apelar a la consciencia colectiva, aprendiendo a cuidarnos a sí mismos, cuidar lo que hacemos y cuidar el medio en el que nos encontramos de forma transversal, es una tarea tanto de las entidades que nos prestan sus servicios de cuidado y de nosotros como población activa, debemos cuidar nuestros desechos para que un tercero también pueda hacerlo. El siguiente vídeo muestra como el aumento de la generación de residuos puede afectar al ambiente y que podemos hacer para ayudar a disminuir esto.

 

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