Zarigüeyas, un marsupial incomprendido

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Aunque la especie ‘Chucha’ aparece en la categoría de menor preocupación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), sí hay un riesgo para su existencia  debido a los estigmas que se generan respecto a esta.

Por: Yaira Katerine Cruz y María Alejandra Valencia

La Zarigüeya (Didelphis Marsupialis), o ‘Chucha’, como se le conoce coloquialmente, hace parte de la familia de los marsupiales, es decir, mamíferos que al nacer son transportados en el marsupio de su madre ubicado en el abdomen, durante varios días más para completar su crecimiento. Los marsupiales son una familia que comprende desde canguros hasta topos, y no son familiares de los roedores como se tiende a pensar pese a su parecido físico; en América, se encuentran especies de las cuales una es la que hace mayor presencia en el país, teniendo en cuenta el estigma que existe respecto a la especie decidimos hacer un sondeo para conocer la opinión que tiene las personas de la especie y los prejuicios.

La especie habita el planeta desde hace aproximadamente 65 millones de años en tiempos de la extinción de los dinosaurios, han logrado sobrevivir a los diversos cambios que se han presentado durante el periodo de su existencia sin una variación evolutiva notable, es capaz de adaptarse a diversos climas y ecosistemas a excepción de las zonas desérticas, es omnívora, se alimenta de frutos, néctar, vertebrados y pequeños vertebrados, es terrestre y arborícola gracias al diseño de sus manos y cola, de esto nos habla Felipe Gonzalez Acevedo, Coordinador del semillero de investigación de Fauna Silvestre de la Corporación Universitaria del Huila (Corhuila) 

La ‘Chucha’ cuenta con un mecanismo de defensa el cual consiste en hacerse la muerta, pero esto es un acto involuntario pues al entrar en una situación de alto estrés su frecuencia cardíaca disminuye al punto de entrar en un coma temporal el cual no puede controlar, también produce un líquido de olor desagradable, es mayormente nocturna y es por esto que constantemente se ve amenazada por el riesgo de ser arroyada en las carreteras pues suele incursionarse en zonas urbanas, cultivos, incluso hay casos de electrocutamiento, por esto también es amenazada por los cazadores o perros, otro de los principales riesgos que corre la especie es la destrucción del hábitat y el calentamiento global ya que hay que recordar que no está diseñada para hábitats de altas temperaturas y debido a la continua deforestación y tala de los bosques se ve obligada a salir y es cuando empieza a correr riesgos.

Esta especie constantemente es estigmatizada y agredida por su físico, al tener un notable parecido con los roedores además de un aspecto agresivo y por tener un olor desagradable, pese a esto, la zarigüeya no ataca a los seres humanos, contribuye al control de plagas y se encarga de dispersar semillas debido al tipo de alimentación que tiene; también, tiene su lugar en la cadena alimenticia pues es presa fácil para lechuzas y halcones por su lentitud en la tierra, pero a su vez ésta se alimenta de serpientes, arañas, ratones y alacranes, de allí su importancia para el control de plagas, así lo resume Gonzalez Acevedo.

La cacería ha sido uno de los factores claves que contribuyen a la extinción de diversas especies, la zarigüeya no es la excepción, ya que, en algunas comunidades campesinas e indígenas, se usa como medicina tradicional (zoo terapia), pues en las antiguas culturas indígenas la zarigüeya es utilizada para el tratamiento de dolores menstruales, acné, hay culturas en las que se considera efectiva para aliviar los dolores de parto de las madres primerizas.  

No solo se caracteriza por su uso medicinal y el agradable sabor de su carne para algunas culturas indígenas y campesinas sino que también ha sido objeto de variadas investigaciones científicas, debido en su gran mayoría a las sustancias que la hacen inmune al veneno de serpientes por ejemplo, ademas se desarrollaron experimentos científicos en Argentina utilizando algunas de estas especies para conocer su reacción a la anestesia, además de sus capacidades inmunológicas son especies que datan desde hace millones de años importantes para el equilibrio del ecosistema. 

Es importante destacar que pese a la ignorancia de la ciudadanía sobre los aportes a los ecosistemas de estas especies y el cuidado que se deben tener a las mismas, hay fundaciones y organizaciones en los distintos municipio y departamentos que se encargan de la protección de la fauna silvestre y de la especie en especifico, es el caso de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), que ha venido adelantando jornadas de sensibilización a la población para el cuidado de la fauna silvestre; además, han adelantado procesos de liberación de diversas especies en cautiverio, teniendo en cuenta que llegan a esta Organización tras haber sido rescatados, decomisados o entregados de forma voluntaria por la comunidad. Carlos Andrés González Torres, subdirector de Regulación y Calidad Ambiental de la CAM, en el marco de la conmemoración de mundial del día del medio ambiente, manifestó, Destacamos en la celebración de esta fecha ambiental la liberación de 63 ejemplares de fauna silvestre en áreas protegidas y de especial importancia ecológica del Departamento. Estos animales volvieron hoy a su medio natural como homenaje al Día Mundial del Medio Ambiente”. Es importante resaltar que estos animales antes de ser liberados pasan por un proceso de recuperación médica y son monitoreados para garantizar el retorno a hábitat asimismo  esta misma debe ser un área protegida, los casos mas recientes donde se pudieron ver las zarigüeyas fue en la coyuntura del confinamiento social a causa del Covid-19. 

Por otro lado, existe una iniciativa que lidera Portafolio Verde, una organización fundada en la ciudad de Medellín, en junio de 2005 de carácter privado encargada de gestionar investigar y desarrollar estrategias para el desarrollo sostenible, con el objetivo de gestionar recursos destinados a proyectos para la conservación de la biodiversidad, de allí se deprende Animalbank, una organización sin animo de lucro encargado de promover la conservación de los animales y su habitat mediante rigurosas actividades, trabajan de la mano con Fundación Zarigüeya (FUNDZAR) quienes se han encargado de promover el cuidado de la especie por medio de educación ambiental y proyectos de investigación desde la ciudad de Medellín. Francisco Javier Flórez Oliveros, creador y director de la fundación, plantea que, “Su preocupación por la zarigüeya o mal llamada chucha común es que es un animal incomprendido como ninguno y ha sido objeto de las acciones destructivas por parte de los seres humanos. Son los únicos marsupiales americanos y se encuentran en la mayoría de hábitats urbanos en nuestras ciudades“.

El profesor Francisco hace un llamado al cuidado y protección de la especie, sobre todo en las carreteras, además hace referencia a las cifras de atropellamiento en el país y la importancia no solo de esta especie si no de la fauna silvestre en general 

*Fuente foto principal: Fundación Zarigüeya

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